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Calculando…

General, Excomandante General del Ejército. Excongresista de la República // Ancash, Montañas, AlianzaLima. “NADIE TIENE RAZÓN CONTRA EL PERU”

Queridos amigos, hay decisiones que son trascendentales y esta, es una de ellas para una verdadera transformación en Ancash y en el Perú. Voy al Senado regional de Ancash con el número 1, con Renovación Popular y con Rafael López Aliaga ¡SI SE PUEDE!
Central de Emergencia Policial 105
Escuadrón de Emergencia PNP 482-8988
Robo de Vehiculos DIROVE 328-0207
Ambulancias 470-5000
Alerta Médica 261-0502
Cruz Roja 475-5787
Central Emergencias Bomberos 116
Ospitel 421-4152
Indecopi 224-7777
Protección al Turista 224-7888
Defensa Civil 429-4811
Defensoría del Pueblo 0800-15170
  • Daño máximo y daño mínimo

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    Un ciclo de gobierno comprende cinco años e involucra por igual al ejecutivo y legislativo. Erróneamente se cree que solo el ejecutivo es sinónimo de gobierno y por tanto poco importa si cada poder hace cuanto prefiere y no tenemos al menos una agenda país por 20 años. Un estado tiene tres tareas fundamentales y las asigna a instituciones, dos de las cuales son elegidas y empoderadas por voto popular para conducir el estado e implica generar políticas de estado duraderas y convergentes.

    El pueblo peruano eligió presidente, vicepresidentes y congreso para un periodo de gobierno de cinco años, no para hacer de la política un campo de Agramante, sino para dar soluciones a innumerables problemas que agobian a la sociedad y sobre todo para proyectar al país hacia el futuro que es donde se encuentran las oportunidades que particularmente los jóvenes, requieren y demandan.

    Si bien el ejecutivo tiene las tareas operativas del estado, el legislativo debe fiscalizar y proyectar leyes en concordancia con las necesidades de un país en crecimiento, con mejores servicios en salud, transporte, seguridad, educación y mejores oportunidades y posibilidades en este mundo más complejo y demandante.

    En este quinquenio más que en otros, ambos poderes decidieron pelear. Un presidente se vacó, vino la sucesión democrática y con ello la esperanza que nunca falta. Todo, en el turbulento marco de investigaciones por Lava Jato y los consabidos blindajes congresales, el manido “otorongo no come otorongo” y más. El escenario demandaba liderazgo situacional y visionario y prefirieron convertirse en enemigos políticos, no adversarios.

    Hay que luchar contra la corrupción, investigar hasta el último resquicio y desmantelar las bandas que se roban hasta las esperanzas. Podemos mitigar y eliminar la corrupción con convicción, sin descuidar la economía que provee los recursos para combatir los problemas sociales, reconstruir el Norte y seguir combatiendo la corrupción, formando un circulo virtuoso y ello demanda políticas de estado. A cambio de ellas, se atrincheraron vociferantes, amenazantes, prevaleciendo la irresponsable discordia. ¿Y el Perú? Un ring de box político.

    Hoy ambos poderes llevan plomo en el ala por heridas autoinfligidas, donde la solución más rápida puede ser de daño mínimo. Cuanto más rápido salga el Perú de este oscuro callejón, más posibilidades tendrá de recuperar los años perdidos y volver a crecer en su real potencial.

    Dada la deteriorada credibilidad de los actores, se ha llegado a un punto de no retorno y es muy difícil pretender volar hasta el 2021 sin alas y sobre todo a alto costo para el Perú y su destino.

    Posiblemente la justicia, pero inevitablemente la historia, juzgará estos liderazgos.

  • La estupidez humana y la política peruana

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    Albert Einstein sostuvo: “hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo; y de lo segundo no estoy completamente seguro” y sentó las bases para teorías y leyes, en el infinito mundo del cretinismo. Si la estupidez humana es infinita, la estupidez política está inmersa en este conjunto. La RAE define la estupidez como ‘la torpeza notable de las personas’.

    Carlo Cipolla, profesor de Historia Económica en Berkeley, California definió cinco leyes fundamentales de la estupidez humana, a la que considera una amenaza existencial por la irracionalidad para causar daños. Veamos:

    1ª Los seres humanos subestiman el número de estúpidos en su entorno. Las sociedades decadentes, tienen similar numero de estúpido que exitosos.

    2ª La probabilidad que un individuo sea estúpido, es independiente de otras cualidades incluyendo inteligencia, sexo, nacionalidad, ideología.

    3ª Una persona estúpida causa daños a terceros, con o sin beneficios.

    4ª Los no estúpidos confían y subestiman el poder perjudicial de los individuos estúpidos.

    5ª Un estúpido es el mas peligroso de la sociedad.

    En nuestro universo político pueden parecer 20 o 130, peleándose sin luces, pero son muchos más con asesores y trolles tras bambalinas, pues un estúpido preferirá a otro equivalente como asesor. Tener un alto coeficiente intelectual, ser reputado o reconocido, no niega que pueda ser y hacer estupideces.

    Hay estúpidos inteligentes o astutos que lucran de sus decisiones. Los estúpidos bandidos, disfrutan del mal causado y hay estúpidos indefensos que claman que no sucedan estupideces que agraven su vida. Muchos son elegidos en fiesta electoral aun siendo el mal menor y a todos los sufrimos cinco años. No tenemos un inventario pero la observación de la marcha política nos indica su densidad.

    Nuestra política parece expresión de una sociedad decadente y sin valores. Con grandes excepciones, el actual Congreso es el reino de la estulticia y zona de escape de individuos que huyen de la justicia por casos de robo hasta sicariato, honrando leyes de Cipolla.

    Si el Congreso es secuela de elegir mal, el Poder Ejecutivo es más complejo, pues no son elegidos sino designados. Advirtamos que el caso de corrupción Lava Jato, recae más en personajes del Ejecutivo que del Congreso. Luego, las leyes de la estupidez no son patrimonio de una mala elección sino también, designación.

    “Si hay idiotas en el poder es por que quienes lo eligieron están bien representados”, dice la sátira brasileña del Barón de Itararé, dejando evidencia de que la estupidez es internacional.

    Parafraseando la memorable carta de Bolognesi a dos semanas del holocausto de Arica, diríamos que la estupidez política contemporánea viene dictando con su incapaz conducta, la sentencia que nos puede aplicar el extremismo, utilizando la democracia como trampa.

    ¡No lo permitamos!

  • Tía María y los quintacolumnistas

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    Quinta columna es una expresión surgida en la guerra civil española cuando el General Mola explicaba que cuatro columnas, se aproximaban a Madrid desde diferentes direcciones y una quinta se encontraba en la ciudad, infiltrada y haciendo obviamente, trabajo clandestino entre filas.

    Así, quinta columna devino en sinónimo de pérfido o traidor pues normalmente ocultos en el anonimato y muchedumbre, sus lealtades valen nada. Quinta columna en jerga sería alguien que “patea con los dos pies” o “cobra con las dos manos” a la luz de la corrupción sin barreras.

    “Piensa mal y acertarás” es un acertijo que en Perú más parece un mandato. “Honestidad que hace la diferencia” dijo Humala y la corrupción inundó su mandato. “Cholo sano y sagrado” llamaron a otro corrompido en 360 grados. La política, degradada a nivel de negocio turbio.

    ¿Qué tiene que ver lo anterior en el proyecto Tía María? Mucho. Alguna minería irresponsable dejó pasivos ambientales en el pasado y recientemente entre los relaves se autosepultaron Pepe Julio Gutierrez y los hermanos Chávez Sotelo, caudillos antimineros pidiendo coimas para frenar protestas o clamar por muertos para agravarla. Ello, define el nivel de estos adalides antimineros y sus jefes, que vuelven a la carga en Tía María. Embusteros de quienes siempre debimos pensar mal para acertar.

    Pararon Conga en Cajamarca, región que recibió miles de millones por canon y su población sufre de extrema pobreza, no por la minería, sino por la incapacidad de gestión de gobernadores o alcaldes. Por cierto, algunos de los caudillos del “Conga no va”, hoy son congresistas o funcionarios en gobiernos regionales o alcaldías.

    En la minería del siglo XXI, los daños ambientales son absolutamente mitigables y compatibles con otras actividades humanas. Cerca de Tía María, está Cerro Verde, un caso que puede servir de ejemplo pero los caudillos antimineros, prefieren la ruta fallida de Tambogrande donde hoy la informalidad minera devasta la ecología ante la indiferencia de los antimineros.

    Somos el segundo tributario mundial de cobre luego de Chile y seguidos de China. El mundo demanda cobre en cantidades que alguien debe proveer y si Perú no lo hace, alguno lo sustituye. Tenemos el potencial para duplicar nuestra producción generando empleo y recursos, pero somos bloqueados por mandato de caudillos antimineros de propósitos oscuros.

    ¿Podemos negar absolutamente la posibilidad que algunos de estos caudillos puedan ser quinta columnas que sirvan a terceros cuya producción y control de mercados se ve beneficiada con el bloqueo? No. Pérfidos hubo y habrá.

    La minería es hoy como el pan de cada día y bloquear su potencial, puede ser una estrategia indirecta en un mundo donde la proyección y ejercicio del poder, siguen siendo móviles de los estados.

  • Juegos Panamericanos e inseguridad

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    Estamos en vísperas del evento deportivo internacional más importante que alguna vez se haya organizado en el país. Seremos privilegiados anfitriones de casi 7 mil atletas y decenas de miles de turistas y el Estado peruano tiene el deber de confrontar el gran desafío de seguridad integral en cada uno de los procesos de los Juegos Panamericanos.

    Desde que la seguridad multidimensional puso a la persona en el centro de la seguridad, esta dejó de ser lineal para expandirse a cada uno de los campos del quehacer humano al punto que hoy, junto al CEO (director general) de cada gran organización, se encuentra un CSO (director ejecutivo de seguridad). La seguridad muchas veces considerada como rol exclusivo y excluyente de la fuerza pública y relegada a planos secundarios, ha cambiado en teoría y praxis. No es extraño hablar de seguridad laboral, o seguridad jurídica, médica, física, lógica o digital, social, seguridad económica, de salud, educativa y obviamente seguridad política.

    Es por ello crucial para el país, cerrar cada brecha posible de riesgo y garantizar que los deportistas nacionales, internacionales, turistas y ciudadanía, durante los próximos juegos, estén y se sientan seguros, entendiendo que cualquier contingencia de inseguridad puede arruinar todo lo trabajado incluyendo la imagen país.

    El desorden es enemigo de la seguridad y vivimos momentos cuasi anárquicos en algunos campos. Caudillos que husmean brechas sociales para politizarlas, ganar réditos o justificarse, encontraron en Tía María del recordado “lentejero” Pepe Julio Gutiérrez, una causal para revueltas por consignas ideológicas posextractivistas.

    No menos grave es la fuga y recaptura del sicario condenado a 25 años, quien salió de prisión haciéndole guiños a la justicia y un carcajeo a todos los peruanos. Lamentable expresión de inseguridad jurídica y de penales. Una amenaza directa a la familia Nolasco y alarma para la sociedad que acumula ingratos recuerdos del terrorismo.

    Y más. La seguridad privada contratada en plazos peligrosamente cortos y con empresas en apuros para completar personal y sin la especialización que se requiere, además de otros cuestionamientos que se podrán analizar posteriormente, no brindan confianza total y sería prudente que se dicten medidas para que la “seguridad panamericana”, además de la policía en su tarea constitucional, pueda emplear eventualmente las fuerzas especiales de las FF.AA. en aquellas tareas críticas que bien conocen, manteniendo una reserva presta. No podemos fallar.

    Finalmente, el clima de paz. Es urgente la acción del Gobierno para dialogar y congelar todas aquellas acciones sociales que comprometen la seguridad y afecten la imagen país. Se trata de intereses superiores del Perú y una pausa concertada de 60 días sería una indispensable muestra de peruanidad y liderazgo en momentos en que los ojos del mundo nos escudriñan. Si el Perú es primero, demostrémoslo.

  • El fútbol y la identidad nacional

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    Hemos vivido días de efervescencia emocional gracias al fútbol. Sentimientos comunes, juntaron a peruanos de todos los confines, credos, etnias, sexo, estratos económicos, todos. Es que el fútbol viene actuando desde hace tiempo como unificador y reforzador de identidades.

    El fútbol trasciende lo puramente deportivo e impacta en lo económico, cultural, social y también político. Recordemos a Morales Bermúdez enfundado en una camiseta bicolor en el camerino peruano o Bolsonaro posando ayer, copa en mano junto a los campeones.

    ¿Qué hace tan atractivo al futbol de selecciones para acaparar la atención de millones de personas? La primera razón es la representatividad. Representan a un país y todos nos sentimos representados en los jugadores que lucen nuestros colores. Luego, la confrontación contra selecciones similares que pelean por lo mismo en una dialéctica de voluntades en pos de un mismo objetivo: la victoria. Esto último se traduce en la cancha en: estrategias, tácticas, fintas, gambetas, creatividad y goles, sinónimo de éxito.

    Transversal a todo lo anterior está la tecnología que permite ver, oír o seguir en redes desde cualquier lugar y acompañar a nuestros héroes intermedios, quienes luchan por una victoria en un campo de Agramante donde la confusión adversaria, es el logro del estratega propio.

    En ese Perú dual sobre el que escribe Richard Webb, conviven también lo ordinario y extraordinario. En el fútbol lo ordinario son los torneos internos llámese descentralizado, copa bicentenario y otros, donde el sufrimiento del hincha no encuentra consuelo por el nivel futbolístico y pobreza dirigencial. Lo extraordinario, representado por el desempeño de la selección que acapara miradas y emociona a millones hasta las lágrimas, revive canciones, reactiva la economía con polos, gorras, banderas o restaurantes bautizando platos con nombres de los nuevos héroes.

    Según Gustave Le Bron, en la sicología de masas se produce un contagio de sentimientos donde el individuo es hipnotizado por acciones de terceros, en este caso el equipo y sus éxitos y el torrente de sentimiento nacional, crece conforme el equipo asciende y triunfa.

    La población peruana tiene embalsados deseos de éxitos deportivos que por décadas fueron esquivos y se desembalsa cuando Gareca el gran estratega, logra que jugadores-obreros se conviertan en una orquesta cuya sinfonía hechiza y nos alerta que ello podría replicarse en la política, la economía, lo social. Ergo, esas orquestas necesitan Garecas.

    Los seres humanos buscamos el éxito y los peruanos después de décadas desgraciadas de terrorismo, crisis económica, corrupción supina, tenemos sed de logros, de acciones exitosas que ayuden a construir una espiritualidad compartida, que no es otra cosa que la identidad peruana para sentirnos iguales, sobre la misma vía y hacia el mismo objetivo. Gracias Gareca y equipo, por señalar el camino.

    ¡Sí se puede!

  • Morir en el VRAEM y criticar en Lima

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    Tres peruanos fueron asesinados en el Vraem y nuevamente las luces se encendieron en la capital. Un error lamentable, único e irrepetible en más de 30 años en el trámite de los cuerpos de los caídos, agravó la crítica y avivó la dialéctica que lastimosamente reaparece cada vez que debemos velar nuestros muertos.

    Cada vez que muere un soldado en operaciones, cualquiera sea la jerarquía, hay protocolos penosos que cumplir y nada más dramático como portar la noticia a la familia. Nunca alcanzan las palabras y siempre faltan respuestas ante los reiterados ¿por qué? de los deudos. Miles de soldados han caído desde 1980 y si bien hoy la frecuencia y el número son menores, destrozan y dejan huellas profundas en las familias.

    Una constante fuerte es la crítica ácida cada vez que se producen bajas en el Vraem. Desde el ataque a la estrategia, reclamos por la militarización, que los costos son demasiados, que no es terrorismo sino narcotráfico (NT). Todo desde Lima, a distancia y muellemente.

    Que, eliminar el narcotráfico es condición para que desaparezca la costra terrorista, es una teoría que colisiona con el hecho que no hay aún país en el mundo en los últimos 100 años, haya derrotado al narcotráfico. Por lo tanto ¿asumimos la condena per saecula saecolorum? No. El narcotráfico es un gravísimo problema que envuelve al país, se diversifica y demanda decisiones y acciones puntuales para mitigarlo en cada uno de sus procesos y no lo hacemos bien.

    Sí, hay terrorismo expresado en secuestros de niños, expulsión de comunidades para sustituirlas por adeptos, secuestro de comunidades Ashaninkas para esclavizarlas en la producción, asesinatos selectivos de dirigentes comunales que desde la capital no se oyen. Sin embargo, hacia la sociedad proyectan una imagen de cambio respecto de sus abuelos putativos de SL. Poca investigación y pocas líneas se le dedican a esa pústula autodenominada Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP) hijos bastardos de la antigua organización terrorista Sendero Luminoso (SL)

    ¿Están coludidos con el narcotráfico? Absolutamente. Siempre lo estuvieron y el NT los rescató de sus cenizas cuando el Estado replegó sus bases, recuperaron libertad de acción y aglutinaron apoyo logístico ilícito.

    Al MPCP no se lo tragará la selva y afirmar que desaparecerá cuando lo haga el NT es retórica pura. Los peruanos que ponen el pecho en esa difícil zona, requieren el respaldo permanente y no solo las críticas contingentes.

    Como sociedad, mantengamos un ojo puesto en el Vraem. Es de interés nacional potenciar las estrategias, entender que los fenómenos mutan y que nadie tiene fórmulas arcanas para su solución.

    La indiferencia y la reacción solo cuando recogemos militares muertos, también matan.

  • De mandiles, estrategias y abuso del derecho

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    Si ponerse mandiles para eliminar la violencia contra la mujer en el Perú, que es una de las más altas del mundo, divide a la población y durante una semana es motivo de críticas y sátiras, el ensayo para la foto como estrategia no es ideal. Nada es peor que equivocarse de camino e imprimirle velocidad o confundir el objetivo y ponerle empeño. En ambos casos ronda el peligro.

    Las estrategias, como alineamiento juicioso de recursos y métodos sobre un objetivo, no funcionan cuando proyectan visiones dispersas y cuando resulta divisiva, lo sustantivo es sepultado por lo adjetivo. Si hay objetivos y recursos suficientes y falla el método, se construye una relación inversamente proporcional entre el ruido del mandil creciente y el objetivo de combatir la violencia contra la mujer que se difumina tras el estereotipo mujer-mandil. Una ecuación que las propias mujeres no la aceptan como representativa. En países desarrollados se prohíbe estos estereotipos que solo “perfeccionan el error”.

    Cuatro cosas a dejar muy en claro: 1) la violencia contra la mujer en el Perú es un fenómeno grave que demanda prácticas multisectoriales que no admitan divisiones. 2) las FFAA y el ejército en particular, acrisolan etnias, razas, género y desde hace décadas incluye a mujeres en tareas administrativas y operativas de altísima responsabilidad y riesgo. Ejemplos a capitalizar en cualquier campaña contra la violencia hacia la mujer. 3) la institucionalidad, reclamada como bastión y soporte del estado de derecho, pasa por cumplir las normas que la sostienen. 4) el uniforme tiene un simbolismo que lo convierte en un jirón de la bandera y lo liga al concepto de patria. Con ambos y por ambos, los militares combaten y dan la vida.

    Hay decenas de procedimientos para centrar la indispensable lucha contra la violencia feminicida que adquiere ribetes de escándalo en el Perú y en cualquier caso debe unirse a los peruanos en el propósito y la acción. Cuestión de elegir los caminos correctos al que todos sin distinción, se adhieran.

    Lamentablemente, este episodio fue utilizado para atacar y denigrar al general Gómez de la Torre, en cierta prensa. De ninguna manera se justifica el desborde verbal o escrito sin considerar la veracidad de la información y el lado humano del ser. La libertad de expresión y el abuso del derecho están separados por una fina línea que no se debe romper, hacerlo merece no solo la crítica, sino la denuncia.

    *Cuando culminaba este artículo, falleció lamentablemente el ministro de defensa, general José Huertas Torres mientras cumplía funciones en la Amazonía. La partida súbita es difícil de asimilar y duele más. La Providencia brinde fortaleza a la familia para superar el difícil momento. QEPD

  • El colapso de Unasur (Expreso)

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    En tiempos de Hugo Chávez con petrodólares a discreción y sin miramientos, se crearon organizaciones de acrónimos sugestivos siendo en realidad cascarones y si algún relleno tenían, eran cascajos del Foro de Sao Paolo. Lula y Chávez y sus hermanos putativos Evo Morales, Kirchner, Rafael Correa y más tarde Humala, fueron los más entusiastas para engendrar siglas como: ALBA, CELAC, Unasur y utilizarlas para fines obscenos como respaldar el fraude original de Maduro.

    De un lado, el maniqueísmo comunista del encuadramiento para lo cual generan organizaciones utilitarias y de otro el rechazo a organizaciones continentales, influenciadas por EEUU, dieron lugar al intento de ensamblar con goma a doce países en torno a una visión poco compartida. La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) nació en 2008 sin identidad política y parafraseando a Kissinger, con un homogeneizador sexy: el dinero venezolano, abundante y regalón.

    Unasur no tenía unidad de propósitos. Divagó entre espacio de integración y de unión económica, social y política, para terminar como veedor de elecciones. La unión política es un imposible con Maduro y sus seguidores quienes siguen viendo al socialismo del siglo XXI como la panacea. Estos regímenes fracasaron urbi et orbi y trajeron muertes, odio, resentimientos, hambre, migraciones, corrupción, supresión de libertades y vulneración de derechos humanos en general. Unasur era un ensayo de marchar juntos a ningún sitio.

    Unasur pretendió construir una identidad sudamericana sin considerar que la identidad propia en muchos países es deuda pendiente; así, una supraidentidad es casi sueño de opio. Paradójicamente si existen asuntos que pueden generar objetivos comunes mirando al futuro: dictaduras ligadas al narcotráfico, migración, pancorrupción, trata de personas, contrabando, terrorismo y más. Ellos pueden aglutinar esfuerzos, sin burocracias gigantescas y costosas.

    Más de cinco años sin reuniones presidenciales y sin secretario general, siete estados se retiraron casi de golpe. Pero el tiro de gracia y deslegitimación sin retorno llegó de manos de Humala quien lideró el respaldo a la elección fraudulenta de Maduro.

    Locales pomposos en Quito y Cochabamba, quedan como testigos de energías divergentes, de pretenciosos aprendices de hegemones, sin autoridad moral. También queda, el mal recuerdo de gastos millonarios para nada. RIP Unasur.

    Del lado del Pacífico, Chile, Perú, Colombia y México idearon la Alianza del Pacífico, un organismo práctico, funcional, alineado a políticas y economías similares. Los resultados hablan del acierto.

    Ante la caída de Unasur, aparece como alternativa Prosur que fue bautizado antes de nacer y busca rescatar espacios de integración que la franquicia “Lulochavista” no logró. Sus objetivos son equivalentes, por lo tanto la diferencia estará en el método que no deberá ser ideologizante y que conduzca a otro fracaso.

    Prosur puede ser útil en momentos en que cualquier ente, puede ser mejor que el chambón Unasur.

  • Bolognesi y la política

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    El 22 de mayo de 1880, Francisco Bolognesi desde el Morro de Arica, escribió una carta a su esposa Maria Josefa, cuyas líneas son loas al heroísmo y una pintura de la realidad política que desembocó en estas Termópilas sudamericanas. Bolognesi y sus 1900 bravíos habían quedado rodeados por norte y sur.

    Se vivían once meses de guerra con Chile. Había muerto Grau en Angamos en octubre de 1879, se había producido el descalabro de San Francisco en noviembre y los invasores habían desembarcado en Ilo al norte de Tacna entre diciembre y enero y su marcha al sur para unir fuerzas capturando el aislado peñón, era cuestión de tiempo.

    Bolognesi esperaba refuerzos y el invasor luego de la batalla del Alto de la Alianza y saquear Tacna, desplegó sobre Arica 6000 invasores para asaltar el Morro. Una doble retaguardia al norte y sur los apoyaba. Del lado del Titán del Morro, Leyva nunca apuró mientras los políticos, seguían peleándose como siempre.

    Dice Bolognesi a su esposa: “Dios va a decidir este drama en que los políticos que fugaron y los que asaltaron el poder, tienen la misma responsabilidad. Unos y otros han dictado con su incapacidad, la sentencia que nos aplicará el enemigo”. Las guerras como fenómenos sociopolíticos tienen objetivos políticos y los del sur los establecieron en campañas. ¿Cuáles eran los del Perú?

    Durante toda la guerra peleamos batallas tácticas sin objetivos estratégicos. Aun si Bolognesi hubiese vencido, ¿cuál era el siguiente paso? Las salidas estaban cortadas, Leyva nunca llegaría, no había estrategia, no había segunda ni tercera jugada en ese fatídico ajedrez.

    Más tarde, Piérola otro político incapaz, asumió la dirección defensiva de Lima, sin segundo escalón en la sierra o el norte. Los gloriosos defensores civiles y milicianos marcharon al frente, sabiéndose ofrendas a la patria.

    La inmolación sucesiva fue desenlace de la improvisación y décadas de luchas fratricidas, de políticos incapaces como señala Bolognesi y caudillos militares que a falta de políticos, porfiaban la “política con armas”.

    Las guerras se ganan o se pierden desde la política. En 1872, por decisión política se desbandó el ejército dejando solo cuatro batallones y por ello casi siempre se combatió con milicias frente a invasores con aliados ingleses y ambiciosos objetivos. La política sentenció a Bolognesi y este tuvo la grandeza de escribir a su esposa, quizá con desprecio político: “nunca reclames nada para que no se crea que mi deber tuvo precio”. Lección de honor y deber frente al derecho de la patria a ser defendida.

    ¿Cuánto hemos cambiado si desde el MEF hoy, acaban de conculcar derechos a veteranos defensores de la patria? Nada, un abuso más. Mientras, los políticos siguen peleándose contra sus propios molinos de viento.

  • ¿Matando al enfermo? (Expreso)

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    Nuestra república nació con fórceps, no todos aspiraban la independencia por igual. En las batallas decisivas pelearon peruanos contra peruanos y ese legado devino en maldita costumbre que se extiende hasta hoy, vivimos de pelea en pelea.

    Si se trata de pelearse entre nosotros, ahí están los primeros 50 años de república. Todos contra todos, hasta que vino la rapiña hecha guerra de quienes observaban y acaso reían de nuestras desgracias internas e hicieron de la somnolencia una pesadilla.

    No emergió la nueva república con una visión de futuro compartida, ni con instituciones que forjen un nuevo Estado y lo más dramático, sin liderazgo visionario -hasta hoy- que diese norte a un país de “desconcertadas gentes”, según Piérola.

    Por el contrario, las instituciones heredadas fueron y son lastres que hunden nuestras aspiraciones. Los privilegios, el desprecio y maltrato a los “seres inferiores”, la mentira como arma política, el irrespeto a la institucionalidad, considerar al estado como lactario de zánganos y pillos, la indiferencia ante el compatriota andino o selvático o el robo al Estado para luego huir a paraísos lejanos a vivir el sueño de millonario impune, se hicieron cultura.

    Algunas lecciones aprendimos pero nunca cortamos las lacras de raíz ni reformamos pues desde las cúpulas nunca interesó hacerlo. La corrupción gravísima fue descubierta de chiripa y no por el sistema de control nacional. Abrieron la cloaca y conocimos el rostro excrementicio de presidentes, gobernadores, alcaldes, viceministros y más, involucrados en corrupción exponencial. Saqueo al Perú en medio de pobreza y extrema pobreza mientras la política ¡Ay sigue pudriéndose!

    El congreso, es cada vez es peor que el anterior, señal que la plataforma que sostiene a la política está en crisis. Se buscan cambios acelerados y ciertamente tenemos que cambiar y fortalecer la institucionalidad sin destruir la institucionalidad remanente. El congreso está enfermo, infectado y quizá grave: blindajes, archivamientos, sin prioridades, cobran o les pagan lo que no corresponde y solo se dan cuenta cuando la prensa los delata. Aún así, no se puede matar al enfermo, sino curarlo.

    Los cambios constitucionales tienen permanencia y demandan reflexión. Hegel, ideó la dialéctica: tesis, antítesis, síntesis que es lo menos que debe exigirse y si los plazos son cortos, postérguense las semanas de representación y trabájese horas extras.

    En el mes de la bandera, recordemos a Bolognesi a pocos días de su plazo mortal, criticando a quienes lo sentenciaron: “Dios decidirá este drama en que los políticos que fugaron y los que asaltaron el poder, tienen la misma responsabilidad. Unos y otros han dictado con su incapaz conducta, la sentencia que nos aplicará el enemigo”

    ¿Cuánto ha cambiado la política y los políticos?

    Congreso y Ejecutivo, demuestren que su conducta no es incapaz y que algo aprendimos.

  • Bicentenario y Padres de la Patria (Expreso)

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    La independencia del Perú fue resultado de un largo proceso que empezó con el grito de libertad de Francisco Antonio de Zela en Tacna el 20 de junio de 1811. Cuando Túpac Amaru II se rebeló en Tinta en 1780 ante los abusos coloniales, Zela tenía 12 años. Su gesta y horrible muerte, la de su esposa Micaela Bastidas y sus hijos, pudo haber moldeado su convencimiento de que el Perú debía ser independiente.

    En 2011, perdimos la oportunidad de celebrar por todo lo alto el bicentenario de la gesta de Zela a quien siguieron Pallardelli, Crespo y Castillo, los Hermanos Angulo y Pumacahua y otros levantamientos en el interior, previos a 1821.

    La proclama de la independencia fue un hecho notable por su simbolismo y el surgimiento de nuevas instituciones republicanas como el congreso, el primer presidente, la primera unidad formal del ejército, etc., aun cuando el naciente Estado seguía ocupado por fuerzas extranjeras y en lugares lejanos imperaba el orden realista. Las batallas de Junín y Ayacucho de 1824 sellaron el proceso independentista.

    La participación extranjera en nuestra independencia fue importante dado que fue el Perú un centro reforzado de la colonia. De Lima salían expediciones y desde Lima se gobernó más de media Sudamérica por mucho tiempo. San Martín y Bolívar merecen todo reconocimiento pero no podemos difuminar las gestas internas de quienes diseminaron semillas de libertad bajo riesgo total e inferioridad de condiciones.

    Los romanos instituyeron el título de Pater Patriae para personajes vitales en su supervivencia y crecimiento. Padres de la Patria hay en todo el mundo: Hidalgo en México, Artigas en Uruguay, De Céspedes en Cuba, O´Higgins en Chile, Nariño en Colombia, Gandhi en India, Washington en EE.UU. Republica Dominicana tienen una triada. ¿Quién o quienes son los peruanos Padres de nuestra Patria? Tenerlo, tiene profundo significado sicológico en la construcción de patria, identidad y ciudadanía, aspectos al que le damos relativa importancia.

    Vamos a celebrar el bicentenario de la proclamación de la independencia y el Congreso nombró una Comisión Especial Conmemorativa del Bicentenario de la Independencia del Perú con gran amplitud temporal. Crucemos el 2021 con un Padre de la Patria que encarne y transmita valores de patriotismo, identidad y sacrificio por el bien común. Un guía nacional en la construcción espiritual continua de nación y patria.

    Si luego de la vida, la libertad es el bien más preciado, muchos peruanos entregaron la suya por la libertad de todos. Honrar honra, honremos y aprovechemos su legado. El reto es para la Comisión que lidera Juan Sheput.

    Y por cierto, no llamemos Padres de la Patria a congresistas en una generalización con poco sentido común.

  • Fronteras vivas y no para los vivos (Expreso)

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    Las inversiones son parte esencial del círculo virtuoso de empleo, crecimiento económico, desarrollo social, fortalecimiento de la clase media e incremento de la recaudación que brinden recursos para infraestructura, educación, seguridad, salud y más.

    El artículo 71 de la Constitución, manda: “dentro de cincuenta kilómetros de las fronteras, los extranjeros no pueden adquirir ni poseer por título alguno, minas, tierras, bosques, aguas, combustibles ni fuentes de energía, directa ni indirecta, individualmente ni en sociedad, bajo pena de perder, en beneficio del Estado, el derecho así adquirido. Se exceptúa el caso de necesidad pública declarada por decreto supremo aprobado por el Consejo de Ministros conforme a ley”. Estas salvaguardas fueron suscritas por constituyentes de 1933, 1979 y 1993. Restricciones similares existen en muchos países.

    Perú tiene más de siete mil kilómetros de fronteras y con derecho soberano restringe la inversión extranjera en cincuenta kilómetros, pero la mesa queda coja si no se fomentan inversiones nacionales con leyes ad hoc y se espera que lo hagan solo las leyes de la oferta y la demanda. La sola prohibición sin complemento condena a la pobreza a compatriotas que constituyen verdaderas fronteras vivas y le dan marco al país. La apertura internacional permite acuerdos y reciprocidad con otros países, pero son insuficientes.

    ¡Políticas de Fronteras! es un clamor legítimo. La carretera Mazán-El Estrecho iniciada por Fernando Belaunde, un presidente de visión geopolítica, quedó abandonada por décadas y miles de pobladores aislados en el Rio Putumayo lo pagan con pobreza. Igual sucede con la vía entre Angamos y Jenaro Herrera en el Ucayali o la Cordillera del Cóndor que tantas vidas costó demarcarla para convertirse en foco tóxico de mineros ilegales ecuatorianos y peruanos que depredan y saquean, a caballo de la frontera.

    ¿Cuánto se hizo por Zarumilla, San Ignacio, El Estrecho, Ramón Castilla, Santa Rosa, Puerto Esperanza, Angamos y otros pueblos fronterizos? Poco, casi nada.

    Tacna es un caso excepcional. Es uno de los departamentos de mayor PBI, mejor educación y menor desempleo. Tiene pendientes añejos como la modernización del ferrocarril Tacna-Arica, el uso efectivo del muelle norte en Arica, la situación del Chinchorro, la posibilidad del puerto Grau, agua y el gran centro comercial como aspiración. Pero su potencial sigue intacto. Como Tacna, Tumbes también comparte significativas ventajas respecto al otro 90 % de fronteras alejadas del ‘heartland’ peruano.

    Desarrollar fronteras debe ser una necesidad pública en sí misma. La lejanía y aislamiento de nuestros linderos los hace vulnerables al crimen. Tacna, icono de patriotismo, puede ser modelo de desarrollo para otros lejanos pueblos donde millones de peruanos requieren que el Estado deje de bostezar y defina una política integral, sostenible. Fronteras vivas y no para los vivos.

  • Odebrecht y el narcotráfico (Expreso)

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    Alfonso Quiroz, en su libro ‘Historia de la Corrupción en el Perú’, señala siete momentos cumbre en que la corrupción alcanzó picos desbordantes y siempre la imposibilidad de combatirla por las cadenas de complicidad que neutralizaron la justicia.

    Lava Jato sería el octavo. Descubierto gracias a colaboración internacional, reforzado con periodismo de investigación y fiscales persistentes. Los órganos de control nada vieron, nada supieron, lamentablemente.

    Los llamados “vladivideos” desnudaron la corrupción de los noventa cual radiografía histórica y explicaron cómo la corrupción agrieta la sociedad y quienes más la sufren son los más pobres. Lo visto indujo a creer que nada podía ser peor, sin embargo hoy constatamos lo contrario. Todo podía ser peor y Lava Jato solo es una muestra representativa.

    Si empresas como Odebrecht en contubernio con rapaces funcionarios hincharon presupuestos sideralmente, manipularon arbitrajes a voluntad, sumaron adendas funcionales al enriquecimiento ilícito, entregaron coimas a diestra y siniestra, financiaron la toma del poder con dinero negro y más. ¿Qué podemos esperar que suceda con el narcotráfico del cual tenemos el infausto privilegio de ser segundos proveedores del mundo? ¿Viene un noveno ciclo?

    El infranqueable poder corruptor del narcotráfico frente a partidos políticos de puertas abiertas al financiamiento “venga de donde venga”, sin transparencia frente a la ONPE, sin un JNE ni Congreso a la altura del problema, lleva de las narices a nuestro sistema político a las garras del narcotráfico. Por ello, la reforma política integral, hoy más que nunca, resulta de necesidad imperativa.

    Ya en las elecciones del 2011 el “gremio” cocalero apoyó a Humala y posicionó congresistas. Una, purga cárcel por narcotráfico. No está probado si los cocaleros en 2016 lograron representación del narcotráfico en el Congreso pero no dudemos que buscan el poder político con vehemencia para cerrar circuitos.

    Las estrategias y tácticas antidrogas de las últimas décadas no dan resultados y persistir en lo mismo es ir por nada mientras la perforación del Estado por el narcotráfico sería solo cuestión de tiempo. El narcotráfico hace investigación y desarrollo, potencia su productividad, crece cuenca tras cuenca con coca y amapola, mientras el Estado hace como que avanza cuando en realidad retrocede. Si el Estado cae en manos del narcotráfico, Lava Jato se verá empequeñecida a nivel de pequeña historieta.

    La magnitud del problema exige una explícita política de Estado. Su combate mitigador requiere organizaciones especializadas de gran flexibilidad, autonomía logística, alcance nacional, dedicación exclusiva y a tiempo completo, personal mejor remunerado y capaz de entender el fenómeno transversalmente y ello implica legislación propia. Hagámoslo hoy.

    El modelo mexicano de violencia desbordada y trágica parece estar a la vuelta de la esquina. Mañana puede ser tarde.

  • Las Bambas y Sun Tzu (Expreso)

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    El pensamiento de Sun Tzu se hizo axioma desde hace 2500 años y este viene al caso: si conoces a tu adversario y te conoces a ti mismo, ganarás todas tus batallas. ¿Se conoce bien a los actores del conflicto de Las Bambas? Hablar sólo de la Comunidad, el Estado y la Minera sin considerar a los embozados, es muy grave, como si Conga no hubiese dejado lecciones aprendidas. ¿Quiénes más actúan?

    -Los Azuzadores Ideológicos. Antimineros confesos y cultores del post extractivismo. Mueven sus tentáculos a nivel nacional y buscan replicar lo hecho en Conga, en otras minas. Se mueven por todo el país y nadie conoce su base logística.

    -Los Extorsionadores. Son los parásitos del conflicto y sus fines son crematísticos y son capaces de hacer sacrificios humanos por lentejas y culpar a la PNP. Los hermanos Chávez Sotelo hoy, como Pepe Julio Gutiérrez en Tía María ayer, lo confirman. Algunos navegan escondidos.

    -Los Infiltrados o violentistas. Proterroristas del Movadef, extremistas etnocaceristas, y otros del Fudepp. Muchos, entrenados en tácticas de combate como lo evidenciaron en Moquegua y Tía María. Los más avezados usan uniforme militar impunemente y si el Sistema de Inteligencia no los detectó es por negligencia, o si alertados los decisores no hacen su tarea, da lo mismo.

    -La comunidad movilizada. Constituye la gran masa de la población comprometida y muchas veces utilizada. Son los abnegados que si luchan por sus derechos y sostenerse durante meses sobre la carretera les demandan sacrificios.

    -Un equipo de difusión. Incluye radiocomunicadores, voceros de prensa y charlatanes locales que hacen la tarea con anticipación. Un impresentable ya escribió: “Las Bambas no va”.

    Es pues, un caso de inseguridad multidimensional que mezcla derechos con bandidismo y su fin lejano es perturbar o impedir los procesos en el Corredor Minero del Sur, que constituye un Activo Crítico Nacional, pues provee más del 50 % del cobre exportable del Perú y debe ser asegurado.

    ¿Y del lado de los negociadores cómo vamos? Pocos saben quién lidera el equipo y si entre sus operadores hay expertos y bilingües. En realidad se sabe de ellos por sus resultados vacuos.

    Hay reacción tardía, el conflicto ha fermentado, la ley está en suspenso en cada metro de carretera bloqueada y hay pocas luces; entonces la estrategia debe ser diferenciada y en función a cada actor en la zona. Es imperativo escuchar a la comunidad diferenciándola de proterroristas, azuzadores y lentejeros. Diálogo sí, ley para todos y orden constitucional, también.

    Pero, si no conoces a tu adversario ni te conoces a ti mismo, perderás todas tus batallas. Y así será, si se prefiere marchar inermes al fiasco.

  • Fiori y la gran tragedia peruana (Expreso)

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    La casi veintena de muertos calcinados en el paradero informal de Fiori, nos estalla en la cara a los peruanos, para recordarnos que miles de tragedias nos rodean debido a la frágil autoridad y el irrespeto por la ley que cual rebatos de campana nos conducen a Jorge Basadre y su análisis del Estado empírico y una de sus secuelas, el abismo social.

    Es un grave error pretender construir un Estado a punta de leyes sin importar su cumplimento por falta de conciencia. ¿Analfabeto? Sí, pero tienes que cumplir las leyes aunque no las puedes leer. ¿Migrante a la ciudad? Sí, pero debes aprender a vivir en ella como puedas o te lo cuenten. ¿Comerciante? Sí, pero debes lidiar con la Sunat o la maraña de leyes y prohibiciones. Entonces la informalidad se hace Estado de manera espontánea y es la salida casi natural del angustiado y también del delincuente.

    El Estado naufraga en más de 30 mil leyes y unas 600 mil normas que ratificarían peligrosamente a Tácito: “cuanto más corrupto es el Estado, más leyes tiene”. La visión cortoplacista y falta de luces para cambios estructurales especialmente en educación que forje ciudadanos, nos condena a leyes que nacen para ser incumplidas aun por el propio Estado, mientras los temas centrales como la seguridad y vida de los peruanos o los activos críticos nacionales no gozan de alguna prioridad.

    Miles de muertes al año en accidentes de tránsito por exceso de velocidad, conductores que se estrellan dormidos, tráfico descontrolado, vehículos que circulan a pesar de millones impagos por multas, confirman que las normas detrás de multas y otros, son inútiles y los dueños o choferes saben muy bien que la autoridad no rige, no vigila y hacen lo que quieren en esta competencia donde ¡el que puede, puede!

    Los deberes y derechos son como las dos caras de una misma moneda y nuestra Carta Magna muestra la hebra que lleva al ovillo. Decenas de derechos pulcramente enunciados y los grandes ausentes son los deberes. Bien por los derechos y mal que esquivemos los deberes desde el origen de nuestro ordenamiento jurídico. Clamamos derechos y ¿quién clama por los deberes que nos hagan ciudadanos iguales?

    La hermosa identidad nacional que aflora cuando el fútbol nos ilusiona es asignatura pendiente para que todo lo demás tenga sentido. Hay muchos Fiori latiendo en carreteras, en pequeños pueblos, aeropuertos, en las minas. El Perú no se sintetiza en un paquete de leyes, el Perú tiene que ser un consciente sentimiento patrio por la legalidad y la vida. Por la institucionalidad.

    La gran tragedia peruana es que el Estado evoluciona imparable de empírico a informal. A Estado chambón.