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Calculando…

General, Excomandante General del Ejército. Excongresista de la República // Ancash, Montañas, AlianzaLima. “NADIE TIENE RAZÓN CONTRA EL PERU”

Queridos amigos, hay decisiones que son trascendentales y esta, es una de ellas para una verdadera transformación en Ancash y en el Perú. Voy al Senado regional de Ancash con el número 1, con Renovación Popular y con Rafael López Aliaga ¡SI SE PUEDE!
Central de Emergencia Policial 105
Escuadrón de Emergencia PNP 482-8988
Robo de Vehiculos DIROVE 328-0207
Ambulancias 470-5000
Alerta Médica 261-0502
Cruz Roja 475-5787
Central Emergencias Bomberos 116
Ospitel 421-4152
Indecopi 224-7777
Protección al Turista 224-7888
Defensa Civil 429-4811
Defensoría del Pueblo 0800-15170
  • Acuerdos nucleares y ajedrez diplomático (Revista «Realidad y Perspectivas» de la Universidad Católica de Chile)

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    En una partida de ajedrez, un gambito permite ceder piezas para ganar una mejor posición. El ajedrez geopolítico mundial se juega todos los días, con cambios constantes. En este escenario, las relaciones de poder en su dimensión geográfica no pueden ser la excepción.

    Hay una enorme verdad en la sentencia de Henri Jomini, un estratega del siglo XIX, quien develó que la historia registra ejemplos de potencias que sucumben por desidia frente a un principio fundamental en la vida de los estados: “un estado declina en la medida que permite el desmesurado crecimiento de un rival…”

    EEUU sigue siendo la primera potencia mundial y si bien la OTAN y Europa son de sumo interés, hoy su prioridad está en el Pacifico y en Asia concretamente.

    Asia, con el 60% de la población mundial es el continente más grande y poblado del orbe. Cinco países tienen evidente capacidad nuclear, alguno no lo evidencia y otros están en vías de serlo.

    A diferencia de Europa en que las potencias nucleares son socios, los países asiáticos tienen marcada independencia e incluso tienen agenda propia en el tema y por cualquier vía Atlántico o Pacifico, EEUU se encontrara con la Rusia nuclear de siempre.

    Irán, el cuarto productor de petróleo en el mundo, es promotor de Hezbollah en el Medio Oriente, país nuclear en ciernes y alguno de los líderes iraníes visitó reiteradamente Latinoamérica en periplos por el eje Bolivariano que suscitaron justas interrogantes.

    El uso de la fuerza en Irán habría sido contraproducente. Aglutinar aliados y sostenerse en una guerra polarizadora es difícil y salir de ella más aún, además el escenario global del momento no es el mismo que aquél de los 90. A pesar del arrebato de Israel, principal aliado y afectado por Hezbollah, EEUU juega un ajedrez realista que Hans Morgenthau aplaudiría. Como es realista también la gestión que viene realizando del viejo problema cubano.

    Que algún país extremista pueda obtener y consiguientemente emplear capacidades nucleares en atentados terroristas es algo preocupante para Occidente y el mundo. La sospecha no probada que Irak lo tuviese, originó dos guerras de consecuencias ya conocidas.

    No es que EEUU carezca de fuerzas para buscar soluciones directas con Irán. Le preocupa más alentar la consolidación de ejes eurasiáticos y por tanto antepone la estrategia diplomática con vasto apoyo, y neutraliza aun temporalmente a un Irán de claro soporte ruso y eventualmente chino y de otros.

    Tampoco será un sello distintivo de EEUU apelar sólo a soluciones diplomáticas. Pero, actuar en función a las circunstancias con pragmatismo calculador, puede ayudar a alejar las amenazas sobre su territorio continental.

    ¿Debe Latinoamérica preocuparse por los vínculos iraníes con el régimen totalitario de Venezuela? Ciertamente. Cualquier alianza evidente o soterrada de regímenes dictatoriales y extremistas puede afectar los intereses nacionales de los estados vecinos y poner en cuestión la paz interna y regional.

    Venezuela no solamente es amigo de Irán y de Rusia, lo sería de grupos extremistas de diferente laya que al final tienen vínculos globales que pueden acechar y crear inestabilidad interna en otros estados. Miremos con ojos desconfiados y realistas lo que pasa en el mundo y en nuestro vecindario. Después de todo, los estados suelen ser independientes del bien y el mal, Maquiavelo dixit. Y algunos pueden ser más amorales que otros.

  • Otto Guibovich: «El remedio puede ser peor que la enfermedad» – TROME

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    Fue comandante general de nuestro Ejército. Otto Guibovich, ancashino (61), tiene diversos estudios en maestrías de Administración y Filosofía, además de candidato a Doctor en Administración Estratégica. Docente en algunas escuelas de posgrado a nivel nacional. Trome conversó con el oficial, en situación de retiro, por el tema que preocupa a todos los peruanos: la inseguridad ciudadana .

    Usted ha sido comandante general del Ejército. ¿Es hora que los militares salgan a patrullar las calles?

    No necesariamente. La Constitución dice que los militares deben salir cuando la Policía es rebasada y la primera pregunta es: ¿la Policía ha sido rebasada? ¿O hay 50% de la policía que no está trabajando?

    Acaso, ¿no da la sensación que nuestra policía está siendo rebasada?

    Da la sensación, pero lo que pasa es que estamos empleando mal los recursos, a eso se suma que no tenemos una estrategia nacional de seguridad. Si la tuviésemos, entenderíamos que un pilar es el empleo adecuado de los recursos, que no lo estamos haciendo bien.

    El ministro de Interior ha dicho que no sería una buena medida, ya que los militares no están preparados para enfrentar la delincuencia común, ¿es verdad?

    Tiene razón. Los militares tienen una misión constitucional y se entrenan para eso. La Policía tiene la responsabilidad del orden público, pero cuando se trata del orden interno y la Policía es rebasada, la Fuerzas Armadas deben participar.

    Mucha gente, en los conos, pide que se declare la capital en Estado de Emergencia e incluso que se imponga el ‘toque de queda’. ¿Está de acuerdo?

    Si se declarase el Estado de Emergencia, tendrían que intervenir las Fuerzas Armadas, pero yo no creo que -en este momento- la capital deba ser declarada en Estado de Emergencia. Lo que tiene que hacerse es integrar los esfuerzos, porque están desconectados. Uno jala para acá, otro para allá, entonces no podemos sumar. Acá hay que sumar esfuerzos.

    Usted, como experto en temas de seguridad, ¿en qué está fallando la Policía?

    No solamente la Policía, por eso digo acá falta una estrategia nacional de seguridad y el liderazgo adecuado, porque tú tienes que integrar el esfuerzo de la Policía con la Fiscalía, con el Poder Judicial, con el INPE (Instituto Nacional Penitenciario), con el Ministerio de Justicia y trabajar, todos ellos, de manera coordinada, pero eso no sucede.

    ‘DESCABEZARON A LA POLICÍA’

    Hace poco entrevisté al general Octavio Salazar y me dijo que este gobierno es el culpable por haber mandado al retiro a buenos cuadros de la Policía. ¿Cree que eso fue un error?

    Ha sido un grave error, pues descabezaron a la Policía innecesariamente para poner a un general, que luego lo hemos visto cómo estuvo de cuestionado.

    Otros analistas consideran que no tenemos una buena unidad de inteligencia policial, ¿qué opina?

    La Policía tiene un buen sistema de inteligencia, pero también, de repente, están 24 por 24. Entonces falta compromiso no de la Policía, sino de los políticos para hacer que esta funcione.

    ¿Usted eliminaría el sistema 24 por 24 a los policías?

    Por supuesto, tienen que trabajar, pero para el Estado. El Estado los formó, gastó en ellos, ahora están trabajando para la parte privada ‘cachueleándose’ (en casinos, restaurantes y grifos) No puede ser.

    ¿Qué hacemos para levantar la moral de nuestras Fuerzas Policiales?

    Tienen como toda organización gente que a veces la desprestigia, pero en su gran mayoría, yo los conozco, son muy buenas personas y tienen la moral alta. Ahora debemos reconocer que no han estado bien equipados y no es problema de este gobierno, sino que se viene heredando hace décadas…

    ¿Por qué se agrede y ataca con tanta impunidad a la Policía y ellos no pueden defenderse?

    Ese es un problema de leyes. Creo que nuestros congresistas tienen muchas vacaciones, tienen mucha representación en provincias y no legislan, no hacen su trabajo y, por lo tanto, ahora el Ejecutivo le pide facultades para hacer el trabajo que deben hacer ellos.

    ¿Cree que el Perú está en camino de convertirse en un nuevo México?

    Indudablemente. Si seguimos así, a este ritmo sostenido de crecimiento delincuencial, y no cortamos como debe ser, vamos a parecernos a la Colombia de los 90 o al México actual.

    En los últimos años el sicariato ha aumentado considerablemente, ¿cuál es su explicación?

    La impunidad. También la modernidad nos crea problemas cuando eliminamos visas de México y comienzan a llegar los mexicanos sin visas, sin ningún control pueden estar llegando sicarios. ¿Qué medidas de control estamos adoptando para ello?

    Ahora hay sicarios de 15 y 16 años que matan por mil o 2 mil soles, ¿cree que es necesaria una nueva legislación?

    Totalmente de acuerdo. Como los delincuentes saben que si ellos matan y son capturados se van a cadena perpetua o 35 años de cárcel, están empleando inmoralmente a niños y como saben que no van a ser juzgados, los contratan por un poco de dinero.

    ‘FALTA LIDERAZGO AL PRESIDENTE’

    Usted es militar y mucha gente eligió a Humala porque pensó que un militar iba a dar más seguridad a la población, pero al contrario, esto se está desbordando. ¿Qué ha pasado?

    Inicialmente hay un problema de identidad política con el Presidente, ya que ganó con un programa de La Gran Transformación y luego eligió La Hoja de Ruta, entonces él no ha tenido la convicción para gobernar con La Hoja de Ruta como debería ser. Por otro lado, el Presidente hizo mal en renunciar a presidir los comités de seguridad interno, algo que debió hacerlo.

    Alfredo Torres en un artículo, en El Comercio, acaba de escribir que la ciudadanía para el 2016 va a votar por un candidato que demuestre un fuerte liderazgo y, sobre todo, que combata la inseguridad en las calles. ¿Está de acuerdo?

    Sí. El problema crónico en el país ha sido de liderazgo.

    ¿Cree que en el Perú, primer productor de cocaína según la procuradora Sonia Medina, se debe indultar a narcotraficantes?

    De ninguna manera. El narcotraficante debería pagar todos los días de su sentencia en la cárcel.

    Otro problema es la corrupción, en un programa de televisión se comprobó que un sicario que mató a dos personas en un chifa, en el Callao, tenía increíblemente arresto domiciliario, ¿qué pasa con el sistema de justicia?

    Si tú ves el tablero de ajedrez y no pones las fichas adecuadamente, no vas a ganar. Vas a perder, y aquí el INPE se ha convertido en el cuartel general de los delincuentes. En el INPE tienen su estado mayor de planeamiento y de ahí conducen el crimen. Eso es inconcebible. Qué hace entonces la pobre policía capturando delincuentes y, luego, o los libera la Fiscalía o el juez; o si se van presos, desde adentro te matan a la gente, te extorsionan o te secuestran.

    ¿Por qué hay tanta corrupción en las cárceles, desde donde se dirigen secuestros y extorsiones? ¿Quién es el responsable?

    Ese es uno de los pilares más grandes del problema que hoy día estamos enfrentando, la falta de autoridad en los penales. Hace unos días han agarrado a Orellana con un teléfono. ¿Quién le dio el teléfono? ¿Cuánto cuesta ponerle ese teléfono allá adentro? Hay corrupción, pues, o de los mandos medios del INPE o de los policías de las cárceles, pero hay corrupción.

    ¿Qué podemos hacer para darle seguridad a la población?

    Tres temas: liderazgo que te ponga las cosas en orden y que te trabaje en una sola dirección, inteligencia y apoyo de la población. Con esos dos últimos pilares, le ganamos al terrorismo.

    ¿Por qué cree que el presidente Humala no asume un liderazgo más directo en la lucha contra la delincuencia?

    La verdad, no lo entiendo. Desde el primer momento que fue a la primera sesión del Consejo Nacional de Seguridad y luego delegó en el Premier o no sé en quién, eso fue una muy mala señal para todo el país.

    ¿Usted camina armado?

    En ciertas circunstancias, sí.

    Si usted está manejando y un ‘bujiero’ o ‘raquetero’ lo ataca, ¿sacaría su arma para defenderse?

    Depende de las circunstancias. Si hay gente alrededor a quien podría herir, no sería conveniente. De lo contrario, hay que defenderse y te lo digo como militar: “Hay que prepararse para defenderse uno mismo, porque uno siente que quienes deben defenderlo, no están a la altura de las circunstancias. El crimen está rebasando la capacidad policial y de la justicia”.

    En los conos de la capital, ante tanta violencia de pandilleros, los padres piden que vuelva el Servicio Militar Obligatorio. ¿Es una buena medida?

    Es un error de concepción. Creen que porque la gente no tiene una buena formación básica de hogar y va al cuartel, les servirá de correccional. Lo grave es que esa gente que vino al cuartel, tú le enseñas empleo de armas, tácticas y un montón de cosas. Y luego que regresa a la sociedad, va a emplear esas tácticas para hacer delincuencia y eso agrava el problema.

    ¿Qué cree que va a pasar en estos últimos meses de Ollanta Humala en el poder?

    Como ciudadano, espero que Humala llegue al 28 de Julio y se vaya el 28 de Julio, ni un día antes ni un día después. Hay que preservar el orden democrático, a pesar de los problemas que hay que llegue y por favor, peruanos, aprendamos a votar!

    Gracias general, por la entrevista valoramos su análisis…

    Gracias a ti.

  • La Responsabilidad interna en las Fuerzas Armadas (Expreso)

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    Si las cosas se hacen a través de las personas, los recursos humanos constituyen el factor mas importante a cuidar en cada organización. Por ello en las escuelas más importantes se enseña el buen Gobierno del Talento Humano y con ello también de la responsabilidad interna que todo líder debe tener respecto a su personal como complemento de la responsabilidad externa ligada al cumplimiento de la misión.

    Es cierto que en este gobierno hay incrementos para los miembros de las Fuerzas Armadas y PNP, pero solo en actividad y en la forma de bonos no pensionables, que generarán una enorme desazón cuando el efectivo pase al retiro y deba vivir con el 55 % de lo que percibe. Las nuevas generaciones afiliadas a las AFP, cuando alcancen “uso de razón profesional” en los grados de teniente o capitán, preferirán buscar otros horizontes dejando la carrera de las armas. Falta de visión de largo plazo para con instituciones permanentes de la patria.

    Lo más sensible es la vulneración de los derechos de los pensionistas. Cuando los hoy pensionistas ingresaron a filas en el siglo pasado lo hicieron con reglas de juego legales claras y mutuamente aceptadas, que han sido violadas. La ley no es retroactiva salvo que favorezca a la persona y en este caso a pesar de afectar al pensionista militar, los DL 1133, DS 246 y otros, se han aplicado en clara muestra de abuso del derecho, borrando de un plumazo la pensión renovable que se prometió respetar

    El exministro Castilla y el también exministro Villena (el que agredió a una dama azafata en Arequipa), fueron los ideólogos de este zafarrancho que permite que hoy, entre otros, subalternos ganen más que sus superiores jerárquicos, situación que deberá ser corregida en el futuro.

    Otro de los temas graves, es el pase al retiro prematuro de cuadros de vanguardia profesional dentro del ejército y que deberán reincorporarse a filas por una cuestión legal y moral. No es que hayan ascendido los más malos pues quien llega a coronel luego de muchos años, méritos tiene. Se trata de respetar los cuadros de mérito y aceptar que a algunos les corresponde ascender y a otros esperar su momento.

    Atropellar, es inconducente y solo degrada la institucionalidad en todos sus aspectos y los jóvenes oficiales pueden pensar que buscarse una “palanca” política sustituye al esfuerzo profesional como antecedente del éxito.

  • “Estado le da trato injusto e inhumano a los militares” (Expreso)

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    General (r) lamenta pases al retiro de buenos oficiales a los que se les “ha congelado la vida” cuando aún tenían varios años de carrera por delante.

    El excomandante general del Ejército, general (r) Otto Guibovich, calificó el masivo pase al retiro de oficiales de las Fuerzas Armadas como un sistema lesivo contra los militares de más alto rango y cuadros de elite. En entrevista con EXPRESO cuestionó la manera absurda en que el Estado se ha desprendido de valiosas personas que aún tenían mucho que ofrecer al país.

    General, ¿por qué atribuye usted tanta injusticia de parte del gobierno de Humala en los pases a retiro?

    Han sacado a muchos de los cuadros de élite bajo el pretexto de renovación, pero esa figura es para aquellos que ya no tienen horizonte profesional y no pueden ascender. Han pasado a retiro a mucha gente capaz y en plenas facultades. A mí me pasaron a retiro indebidamente en el año 2010 (en el gobierno anterior), no obstante haber sido el primero de mi promoción. Me faltaban 10 años por delante pero cometieron ese abuso. Han retirado a mucho personal de vanguardia, que fue despojada de su plan de carrera profesional y de vida personal. Espero que se deba a una decisión política, pues no imagino que un comandante general vaya a prescindir de sus mejores cuadros. Sería ilógico.

    –¿Estos pases al retiro irregulares se dan en todas las entidades castrenses y la Policía?

    Se da en la Marina de Guerra, en la FAP no conozco mucho, y en el Ejército, por lo que es más grande, se da este abuso que es ya escandaloso. El pase a retiro es como congelar en vida a una persona. Se desconocen los años de lucha contra el terrorismo, y no respetan los derechos del militar, y al quitar a los buenos ascienden a los malos. Eso afecta el futuro de la institución y la seguridad nacional, se degrada el sistema de méritos y se privilegia al oportunismo. Hay gente que nunca mereció ascender y ahora muchos son generales.

    –¿El sistema de la pensión renovable cómo ha repercutido en su vida como militar de alto rango en situación de retiro?

    La pensión en retiro es una de las pocas esperanzas que uno tiene dentro de la carrera militar. Uno se sacrifica tanto tiempo durante el ejercicio y percibiendo haberes ínfimos, y lo menos que esperas al final de la jornada es tener una pensión digna y vivir bien, con decoro. Eso el presidente Ollanta Humala lo prometió explícitamente y lo tenemos grabado. Lo menos que uno puede esperar de un militar es que honre su palabra. Él ha sido pensionista, pero ahora como Presidente gana bien y se olvida de sus camaradas de armas. Yo hablo por los cientos y miles de personas que perciben una pensión deplorable; hay veteranos del terrorismo y guerra externa.

    –¿Cuál es el ambiente que percibe de los gremios de uniformados en situación de retiro?

    Pese a todo le diría que veo una marcada decisión de parte de los gremios de policías y militares unidos en situación de retiro de no permitir que se vulneren sus derechos remunerativos y pensionarios. Se han fusionado asociaciones que nunca antes lo habían hecho y eso es positivo para sus legítimas aspiraciones.

    –¿Cree usted que se ha golpeado a las Fuerzas Armadas en el actual gobierno?

    Se han realizado adquisiciones y eso es bueno, no todo es negro, y en el Vraem también se han experimentado avances. Pero en el manejo de los recursos humanos ha sido terrible. Lo que se ha hecho con el SIMA es bueno, pero el manejo de personal es pésimo… Actualmente existe enorme resentimiento de lado de los pensionistas, los que están activos están bien pero les han dado bonos pensionables, cuando pasen al retiro van a percibir el 55 por ciento.

    POR: ROBERTO SÁNCHEZ REYES

  • Unasur en Perspectiva

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    El ex Comandante General del Ejército analiza la cumbre del Consejo de Defensa Sudamericano, que reunió en Lima a 12 ministros de Defensa de la región, la semana pasada, y que concluyó con la aprobación de un ‘Plan de Acción’ que propone ‘transparentar’ las compras militares en Sudamérica. Guibovich se pregunta si la homologación del gasto militar tiene sentido en una región con países armados hasta los dientes y otros con las botas raídas.

    Henry Kissinger, en un ejercicio de geopolítica acertada, decía que América del Sur se movería en la dirección que lo haga Brasil, a partir del enorme peso específico de un país de más de 8 millones de kilómetros cuadrados, que limita con todos las naciones de la región, excepto Chile y Ecuador.
    La influencia que este país-continente ejerce en la región es natural.
    América del Sur tiene un enorme potencial. Veamos por qué:

    • Posee 17’800,000 kilómetros cuadrados, superando a la Federación Rusa.
    • Tiene casi 400 millones de habitantes, una cifra mayor a la de EE.UU.
    • Es fuente del 27% del agua dulce del planeta y tiene una inmensa reserva forestal.
    • Se ubica entre dos océanos, los más importantes del mundo, Pacífico y Atlántico, y posee hidrocarburos cuando menos para los próximos 100 años.
    • Tiene 2 idiomas predominantes y a su vez fáciles de entenderse mutuamente, como parte de una cultura próxima en valores e historia.
    • El PBI de Sudamérica bordea los US$ 2’400,000 millones de dólares. Una región nada desdeñable desde donde se le mire.

    LA INTEGRACIÓN MILITAR

    La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en sus inicios, fue concebida como una aspiración de corte económico. Hasta que en la Cumbre Suramericano del año 2004, en el Cusco, empezó a fortalecerse la idea de una integración mayor. Luego de muchas discusiones, en mayo del 2008, en Brasilia, se concretaron 21 objetivos específicos y la determinación de construir una identidad y ciudadanía sudamericana integrada en lo político, económico, social, cultural, ambiental, energético y de infraestructura. Hasta entonces no se hablaba de una integración militar, aunque sí de una cultura de paz. Más tarde, en marzo de 2009, en base a la propuesta del entonces presidente brasileño Ignacio ‘Lula’ Da Silva, nace el Consejo de Defensa Suramericano (CDS). Fue durante el Consejo Extraordinario de estados miembros de Unasur en Santiago de Chile.
    Los objetivos establecidos en su carta de nacimiento son tres: a) consolidar Suramérica como una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de nuestros pueblos, y como contribución a la paz mundial. b) Construir una identidad suramericana en materia de defensa, que tome en cuenta las características subregionales y nacionales y que contribuya al fortalecimiento de la unidad. c) Generar consensos para fortalecer la cooperación regional en materia de defensa.
    Loables y ambiciosos los objetivos. Se hizo la salvedad de que no es una alianza militar sino un Consejo que busca la seguridad cooperativa y no colectiva. De ahí a convertirse en una alianza será cuestión de tiempo, si la percepción predominante es que existen amenazas cada vez más comunes.

    HOMOLOGACIÓN DE GASTOS

    Está en el recuerdo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), una creación americana de 1947, anterior a la propia OTAN que establecía “… un ataque armado por cualquier estado contra un estado americano, será considerado como un ataque contra todos los estados americanos…”. El tratado fue invocado en numerosas oportunidades sin ningún resultado. El caso más emblemático fue el de Las Malvinas, cuando EE.UU. prefirió adherir a sus compromisos con la OTAN y renunció a cumplir el TIAR.
    Otros países que pudieron hacerlo se pusieron de perfil y alguno colaboró pero en sentido inverso. Sin embargo, a raíz del ataque terrorista del 11 de setiembre, en Nueva York, nuevamente se invocó al tratado.

    Cual fuere su destino, no podemos olvidar los antecedentes del TIAR, que solo sirvió para que Costa Rica disuelva sus Fuerzas Armadas en un acto extremo de buena fe. Se habla por estos días de homologación de gastos militares y suena interesante. Sin embargo habría que preguntarse: ¿Cuál es el punto de partida, si tenemos en la región países armados hasta los dientes y otros con las botas raídas?

    Si no se consideran las asimetrías actuales, homologar gastos será solo un ejercicio de buenos propósitos. Además, deben considerarse temas pendientes de solución entre países limítrofes, que no son pocos: las aspiraciones bolivianas de salida al mar; las diferencias ideológicas entre muchos países que, de manera indirecta, generan inestabilidad en otros; las diferencias culturales al interior de cada país y entre países; la escasez de recursos energéticos y de agua. Y muy especialmente, el rol hegemónico buscado de manera incesante en un mundo cada vez más pequeño y multilateral, que lo hace mucho más incierto.

    Está en camino el Consejo Social Suramericano. En ese contexto habrá que ver el rol de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que alguna vez se sugirió debería tener una fuerza militar. El camino no es llano en una región extremadamente rica como diversa. Es una apuesta catalizar la integración de América del Sur. Veamos cómo se elabora. ( Por: Otto Guibovich Arteaga (*)

    • General de División EP (r), fue Comandante General del Ejército entre el 2008 y el 2010.
  • Treintaicinco años de Terrorismo

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    El 17 de mayo de 1980, en Chuschi un poblado a más de tres mil metros de altitud sobre el nivel del mar, la organización terrorista “Sendero Luminoso” le declaró la guerra al estado peruano. Simbólicamente y en muestra de desprecio al sistema democrático que se restablecería con elecciones a nivel nacional, quemaron urnas y otro material electoral.

    En aquella época, Chuschi y miles de poblados del ande peruano eran extremadamente pobres sin programas sociales ni mucha esperanza de vida, una herencia que puede ser motivo de muchos escritos y se remonta a siglos de desencuentros y ausencia de un liderazgo nacional integrador en soluciones. Situación que ya no es la misma gracias al crecimiento económico de las últimas décadas.

    No es la pobreza sin embargo la causa del terrorismo, caso contrario más de 4 mil millones de personas pobres en el mundo podrían serlo. O nunca habrían aparecido movimientos terroristas como las Brigadas Rojas en Italia o el Baader Meinhof en Alemania, países que no compartían índices de pobreza, que “agudicen las contradicciones y justifiquen guerras revolucionarias”.

    El terrorismo de Sendero Luminoso tuvo su rudimento en la ideología marxista-leninista-maoísta a la que su cabecilla criollo le incremento el rótulo de “Pensamiento Gonzalo”. Una confusa conjugación ideológica que sin cortedad incluía plagio de ideas de obras maoístas y difundidas como dogmas senderistas sin pudor por su gonfaloniero Abimael Guzmán.

    La aventura terrorista de Guzmán nació muerta, sin futuro y solo podía causar más muertes como lo hizo. El diagnóstico sobre el Perú de entonces no fue sino una copia del hecho por Mao de su realidad en las década de los 30 y 40 del siglo pasado y el Perú ni por asomo se parecía a China. “El Perú es un estado semifeudal y semicolonial…” era la premisa básica de su “guerra popular”. Una misma línea de base para dos realidades diferentes demuestra que el tal «Gonzalo» no era el pensador y genio de la “Cuarta Espada del Marxismo” sino un egresado de la escuela china de Nanjing y plagiario que despreciaba la vida y propuso la “República Popular de la Nueva Democracia”, cuyo costo sin pudor, estimó en millones de muertos. Nada menos.

    Las secuelas de su paso cual galerna, incluye decenas de miles de muertes invaluables, huérfanos y familias divididas, centenares de miles de refugiados -hoy migrantes afincados en ciudades-, infraestructura destruida cuyo costo a precio actual es incalculable, daño psicológico individual y colectivo a la nación peruana que se expresa violentamente en el desprecio por la vida que hoy, bandidos incluyendo sicarios, le infligen a diario a la sociedad, en las calles, en las protestas antimineras o en los lugares alejados donde no llega aún el “estado ausente”.

    Su discurso etiquetado con fraseo insinuante e interminable, apelaban al subconsciente individual y colectivo pero nunca fue entendido por campesinos inocentes o simplemente a ellos no les interesaba. Por ello pagaron con su vida mientras desde el poder nacional central desconcertado, se les llamaba abigeos. Los líderes políticos, desconectados invariablemente de la realidad: sin inteligencia informativa ni emocional, sin entender el entorno, con desconfianzas internas, sin visión política, etc., tardaron como siempre en tomar decisiones.

    Cuando las decisiones fueron tomadas no todas fueron atinadas. Era una situación difícil. La propagación cual mancha de aceite de la violencia, desconcertaba más y apremiaban soluciones.

    Las FFAA fueron las grandes sacrificadas. No solo debieron hacer frente en combate a terroristas fundamentalistas apoyadas por algunas ONGs sin mayor empacho, sino, debido a que fiscales por temor liberaban terroristas y no denunciaban, decidieron que lo asuman fiscales militares. Si los jueces eran asesinados e intimidados, se nombraban jueces militares. Como los políticos renunciaron a asumir el rol que les correspondía en crisis, se nombraron Jefes político Militares. Las FFAA terminaron acometiendo tareas militares, políticas, judiciales, fiscales, sociales y otras ante un estado incapaz de pasar eficientemente del estado normal de derecho al de emergencia grave.

    El camino fue largo y doloroso. Hay que reconocer que las FFAA abrumadas con todas las tareas asignadas, tampoco estuvieron particularmente al inicio de las operaciones, en condiciones de combatir eficazmente debido a la naturaleza del enemigo terrorista. Es que cada movimiento de este tipo es único en su esencia. No hay dos iguales en el mundo que permitan fórmulas de solución replicables. El proceso de aprendizaje puede ser oneroso en experiencias, vidas, mutilados, angustias de la población, desesperanza, pero finalmente se encontró el camino que no era otro que el marco legal adecuado a la emergencia y la indisputada alianza con la población, potenciadora de la inteligencia operativa.

    La captura de Guzmán y su cúpula significó el comienzo del fin del plan de “destruir el estado peruano para construir la República Popular de la Nueva Democracia”, pero los jadeos del terrorismo aun sacuden el ambiente como cruel evocación a esa generación que los combatió y sufrió. En el Vraem subsisten debilitados, remanentes supérstites del terrorismo. Aun secuestran mujeres y niños, aún asesinan “soplones”, aún tienen un vago proyecto político, atado y concordado al narcotráfico. Pero están las FFAA y PNP que los combatirán hasta el final.

    La caída de Guzmán y sus cómplices inmediatos, el arrepentimiento de centenares, la mejora de la economía, etc,. ¿Son suficientes para creer que el terrorismo ha sido erradicado para siempre?. Categóricamente NO. El germen ideológico sembrado por mucho tiempo caló profundo en muchos fanatizados que consecuentemente nunca han dejado de concienciar nuevo adeptos principalmente entre jóvenes intonsos. ¿Dónde?, a nivel nacional pero principalmente en las universidades. Esa es tarea directa de los redivivos y el Movadef es su punta de lanza.

    Hay otra estrategia indirecta de carácter judicial que busca liberar a Guzmán como objetivo máximo. Y como objetivo mínimo lograr que muchos terroristas dejen la cárcel a la par de encarcelar militares y policías. No por gusto. Los liberados tienen tareas concretas de continuidad para superar el recodo. ¿Sorprende que Movadef intente engatusarnos como partido político y muestre 75 comités a nivel nacional?. Tampoco. Casi tres comités por región y hoy pueden ser más. Es que algunos creen que el problema ya no amenaza el estado de derecho.

    En el camino, la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional (CVR) hizo una gran contribución en visibilizar aspectos sociales, económicos, etc, que muchos ni conocían. Pero la reconciliación es un ensueño a partir de inexactitudes y acusaciones a las FFAA de violación sistemática de derechos humanos, así sea en ciertos momentos y lugares. Como miembro de las FFAA, asignado en reiteradas oportunidades en zonas de emergencia, afirmo que ello no fue así. Lo cual no exime los errores o excesos producidos.

    Extrañamente la CVR ha hecho coincidir a las FFAA y el Movadef, en sostener que el informe de la CVR contiene inexactitudes. Son seres humanos quienes tuvieron plazos perentorios erróneamente establecidos. Pero lo extraño es que muchos de ellos no lo admiten, mientras algunos agentes son condenados en virtud de ese informe que no debía ser vinculante si recogió data sin fiscales a la vista.

    Como corolario de esta apretada síntesis, hay que sostener que hoy, a los retazos de ese terrorismo tóxico, los vemos apedreando policías en cuanta revuelta haya. El salvajismo para volar la masa encefálica del cráneo del hoy fallecido Brigadier Vasquez Duran en Islay, paradójicamente tierra de Guzmán, es el mismo que emplearon en décadas pasadas en Lucanamarca. Embozarse el rostro para agredir a la autoridad y no ser identificados (que debería prohibirse), es el clásico estilo terrorista.

    El estado peruano que no supo consolidar la victoria sobre el terrorismo, debe estar en alerta y no menospreciar la nueva faceta de esta gavilla. Siguen vivos, no han renunciado a sus dogmas, se adaptan camaleónicamente, usan de la violencia sabiendo que la policía no usará armas contundentes, matan policías sabiendo que nada les pasará, crean comités que son una suerte de bases de apoyo, hacen política, ya tienen autoridades locales y alguno regional y aspiran a tener muchos más, poseen una logística narcotraficante sin límites. Siguen reconstituyéndose bajo otra careta. Su metamorfosis no ha concluido y hay que ser ciegos para no verlo e irresponsables para no aceptarlo.

    Treintaicinco años después y en memoria de civiles y militares quienes dieron la vida por salvar la democracia que acaso ni la entendían bien, debemos decir con claridad, terrorismo nunca más.

  • Minería: Desde el Primer Día

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    La minería en el Perú, carga una loza muy pesada, en gran medida por referencias negativas como ríos o lagunas afectados y pasivos ambientales sin solución desde la época de la colonia. Hoy la versión moderna de una minería con clara responsabilidad social, resulta frágil en un entorno intoxicado ideológicamente, que apela a estos antecedentes y se apoya en la ausencia de autoridad y liderazgo de quienes deben ejercerlo.

    No se puede negar el problema ideológico, consiguientemente político, social y de graves consecuencias económicas. Un sector de la izquierda, sin ser gobierno “decidió por nosotros” que debe parar la industria extractiva y entre ellos, se filtran rezagos de un terrorismo supérstite que cree haber encontrado una agarradera de donde colgarse para sobrevivir o hacer su interface en el tiempo. Salvo el poder, todo es ilusión.

    A pesar de este escenario, los estrategas de quienes invierten en minería y del gobierno -anodino cuando se trata de minería- aparecen desconcertados sin entender como viene la amenaza y por donde debe ir la estrategia ganadora. Una breve explicación del porque de esta afirmación.

    Al inicio de cualquier proceso minero, siempre existirán dos pequeños grupos en cierta medida antagónicos: los promineros y antimineros. Ambos son minorías y al centro está la gran masa poblacional que inicialmente es neutral y que ira cambiando de parecer y tomará partido por alguna de las opciones que rompa la neutralidad.

    Invariablemente en cada denuncio o proyecto de inversión minera va a suceder la misma lucha silenciosa. Inicialmente la población es permeable a los discursos de ambos lados. Del lado prominero y del gobierno se desaprovechan oportunidades generando el vacío ideal para que los antimineros con poca vergüenza realicen campañas con medias verdades y mentiras para generar desafección, desconfianza y finalmente rechazo.

    Lamentablemente, del lado de los inversores y del gobierno no se hace una campaña equivalente pues siguen sin comprender que hoy, estos proyectos pasan por ganar la adhesión de la población. Ningún EIA será suficiente si no hay el convencimiento colectivo de las bondades de la inversión, es decir si no se ganó la mente y los corazones de la población. Así será al menos por las próximas décadas.

    Hagamos un esfuerzo para entender lo sucedido en el combate al terrorismo en décadas pasadas. La población fue el campo de batalla que el terrorismo busco conquistar concienciando sin ningún contrapeso. Cuando las fuerzas del orden llegaban a las zonas de emergencia eran vistas como enemigos en virtud a esa campaña tóxica. Se ganó, cuando la población inclino la balanza del lado del bien.

    Salvando las distancias, cuando una parte de la población se niega al desarrollo del proyecto, niega el diálogo, bloquea carreteras, ataca a la policía, etc., es que se ha llegado a un nivel de cristalización del trabajo ideológico antiminero. ¿Es en ese momento cuando proinversionistas y gobierno deben actuar?. No. Demasiado tarde y solo confirma que la actitud no puede ser reactiva sino inevitablemente preventiva.

    Se requiere entender el problema para encontrar soluciones definitivas. Si queremos minería, hay que trabajar desde el primer día con la población para explicar la responsabilidad social que incluye el compromiso de no dañar el medio ambiente, las posibilidades concretas de generación de empleo en el lugar y alrededores y la mejora del nivel de vida de los pobladores, de los beneficios del canon en los próximos cinco o diez años y tantas ventajas que ofrece un proyecto minero responsable.

    Es en resumen, una lucha por ganar la adhesión de la población en torno al proyecto y el esfuerzo debe venir desde el mas alto nivel del gobierno e incluye a inversionistas que no pueden dar por sentado el desarrollo de ningún proyecto si previamente no han hecho el trabajo de convencimiento y de negación a las ofertas tóxicas de ambientalistas fundamentalistas, mezclados con exterroristas, y otros grupúsculos que no dudan en usar la violencia cuasi terrorista para sus fines como en Tía María.

    Hay que tener en cuenta que el esfuerzo antiminero es sostenido y de gran cobertura, cuentan para ello con una logística impresionante que bien haría el gobierno en investigar sus orígenes. No sabemos para quien trabajan. Si el esfuerzo fuese altruista, buscarían diálogo y soluciones óptimas para ambas partes y no la negativa apoyada en la violencia.

    Está probado que los antimineros en general actúan al extremo y para sembrar la desconfianza, el miedo y finalmente el rechazo del proyecto pueden mentir con gran cinismo, ello brinda una oportunidad dorada a la ética empresarial que sustentada en proyectos transparentes prediquen con la verdad porque es real que la minería puede traer grandes beneficios para los peruanos.

    Asegurar que los poblados pequeños de alrededores de un proyecto minero, normalmente muy pobres, no sigan siéndolo después de algunos años da una gran ventaja moral sobre los antimineros.

    Bienvenidos, al mundo de ganar la adhesión de la población y de negársela a los extremistas, si queremos minería sustentable.

  • La Pluma es más Poderosa que la Espada

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    “La Pluma es más poderosa que la espada” escribió Edward Bulwer, un británico del siglo XIX, en una obra teatral sobre conspiraciones. Algunos analistas de la época gustaron más de la sentencia que de la obra misma y vaticinaron larga vida al aforismo “perdurara por los siglos de los siglos”. No se equivocaron en tanto define una verdad vigente.

    Con diferentes palabras en 1792, Jefferson sostuvo el mismo principio: “hay la necesidad de continuar haciendo con la pluma lo que en otros tiempos se hacía con la espada”. Napoleón Bonaparte a comienzos del siglo XIX sostuvo: “Cuatro periódicos hostiles son más de temer, que mil bayonetas”. Incluso Miguel de Cervantes en El Quijote, hizo disquisiciones en torno a la preponderancia de las letras o las armas como un asunto de debate en la época.

    Europa ha sufrido no solo las dos guerras más atroces de la historia sino también ataques terroristas letales. En 1972, el palestino “Septiembre Negro”, asesinó once deportistas israelíes en Munich. En 1,980, terroristas iraníes opositores del Ayatollah Jomeini, capturaron la embajada iraní en Londres cuyo rescate fue visto por televisión. O el reciente atentado contra el metro y trenes de cercanía de Madrid, los intentos frustrados en varias capitales europeas de Al Qaeda, etc. Hitos de terror que jalonan los recientes bárbaros atentados en Francia. Lo de Charlie Ebdo, no es pues un hecho aislado, ni lamentablemente será el último.

    La masacre de Charlie Hebdo y los tres días de zozobra en Paris, son atentados contra expresiones de la cultura occidental que no han llegado a ser asimilados por los propios franco-musulmanes que en lugar de transculturación, han trasplantado su cultura a un país donde pueden sentirse marginales siendo minorías. La veintena de muertes busca gestar terror en la población y particularmente en quienes disfrutan la libertad de expresión como parte de su vida diaria y en virtud de la cual pueden juzgar, lisonjear, deificar, aplaudir, satirizar y también combatir los totalitarismos nacionalistas, ideológicos, religiosos, de clase, o cualquier pelaje.

    El terrorismo en general, es vulnerable a la pluma del escritor, a la enjundia del analista, a la creatividad y cálamo del caricaturista, al meollo del ensayista, a la crítica periodística o al relato del cronista. La libertad de expresión es la kryptonita que descodifica que tras la fermentación religiosa, puede existir un demoniaco plan, o que la trivialidad de las ideologías o el dogmático nacionalismo, son simples mascaradas para ocultar xenofobias, racismos o sectarismos. La libertad de expresión puede sonar frágil cuando la contrastamos a los riesgos que la asechan, pero junto a otras libertades humanas, es el blasón contra el absolutismo.

    Las naciones europeas como todos los países que viven un estado de derecho y alcanzan niveles de desarrollo y confort, suelen relajar sus mecanismos de vigilancia y defensa y caen víctimas de un exceso de confianza. Están y no están en el conflicto como le pasó al Perú a mediados de los 80s. Francia está muy involucrada contra al Estado Islámico como lo estuvo contra la Libia de Gadafi, por lo que le llovieron amenazas. Como en muchos casos, los sistemas de inteligencia simplemente no funcionaron de manera predictiva y ahí las consecuencias.

    Faltó toma de conciencia para entender que confrontar al terrorismo es similar en intensidad a la guerra fría pero las estrategias exitosas difícilmente están en un campo físico de batalla, sino en una población que contiene minorías no asimiladas y para quienes asesinar puede ser parte de una obligación casi sagrada y perder la vida el martirologio que los lleve a la gloria por una “causa justa” que Francia ni nadie en occidente la pueden entender.

    Si la dualidad población e inteligencia son fundamentales en cualquier esquema de combate al terrorismo, en el caso francés la población ha demostrado en la multitudinaria marcha de casi el 10% de su población capitalina y más de cuatro millones a nivel nacional, la voluntad de no replegarse, sino de luchar por sus valores. Habrán de revisar conceptos xenófobos, asimilar a los migrantes y no permitir la formación de guetos de culturas no diversas sino sustancialmente antagónicas. La diversidad cultural es una fortaleza, pero las visiones opuestas conducen a colisiones.

    Algo debe quedar muy claro aquí y en Europa: que la pluma escribe las reglas de empleo de las armas, la pluma redacta declaratorias de guerra o armisticios. La pluma seguirá pues, siendo más fuerte que la espada y ciertamente que todas las bombas de cualquier terrorismo extremista.

  • A propósito del MOVADEF

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    Al terrorismo hay que combatirlo en todos los frentes, en el campo o la ciudad.

    Alguna vez tuve una diferencia con un distinguido Ministro de Defensa por afirmar lo anterior pues según él, combatirlo en la ciudad suponía riesgo para los ciudadanos. Luego nos daría la razón cuando se demostró en Huachocolpa (Tayacaja), que se podía combatir eficazmente al terrorismo aun armado, en poblados o ciudades, sin daños colaterales.

    Acaba de suscitarse el poco feliz enfrentamiento verbal de un Ministro de Estado con un «abogado democrático», quien es parte del brazo legal y sigue la ruta del terrorista Abimael Guzmán. Las redes sociales fueron un gigantesco foro donde se discutieron la conveniencia o no de este pico a pico. Las opiniones fueron diversas.

    No se puede negar el vehemente esfuerzo cotidiano del Ministro del Interior, liderando la esforzada tarea de frenar y combatir el crimen. Su despliegue de energías le supone largas jornadas en su propósito de darle tranquilidad a la sociedad y en ese esfuerzo no podemos ser sino solidarios. Sin embargo hay aspectos en los que difícilmente podemos concordar.

    Confrontar a un terrorista o filoterrorista en los términos difundidos por la televisión y radio, es contraproducente. Claro, en términos psicológicos de percepciones, puede semejar que por fin aparece alguien haciéndole el pare al terrorismo, pero detrás de ello hay que considerar otros aspectos de fondo:

    1. El terrorismo supérstite, necesita publicidad para demostrar a sus seguidores o potenciales seguidores, su vigencia y continuidad en el tiempo. En esta escena, ganó propaganda gratuita, ampliamente difundida que incluye demostración del «arte terrorista» que nadie conocía salvo reducidos segmentos del Movadef y allegados. Al parecer se habría llegado tarde.

    2. El Movadef, busca ser un partido político y cuando el “abogado democrático”  Fajardo pecha al Ministro del Interior, consigue alguna suerte de estatus político, que le viene de perilla al terrorismo “doblecara” que intentó hace meses inscribirse como partido político, buscando reciclarse para continuar sus intentos captando ahora jóvenes que ni conocen y menos recuerdan el daño material y moral causado por esta secta.

    3. El combate al terrorismo, tiene instrumentos profesionales por emplearse. La Dirección Contra el Terrorismo (DIRCOTE) de la PNP, ha dado muestras solventes de profesionalismo ayer, hoy, aquí y en el Vraem. Confiemos estas tareas a los profesionales que mejor lo pueden hacer. Hay un dicho recurrente en la administración «cuando el jefe le hace el trabajo al subordinado, no solo lo inhibe, sino que confirma que alguien excede.»

    4. Es la Dircote quien debe hacer el seguimiento estrecho de las actividades del brazo legal del terrorismo y coordinar con INPE y otros estamentos de la justicia vinculados a los detenidos por terrorismo y responsables de las facilidades que se les concede para hacer exposiciones públicas que recién las descubrimos el último día de su presentación. Hay pues, una red impune que soslaya o apoya este tipo de acciones y ella debe ser puesta al descubierto. Nadie mejor que Dircote.

    5. Desde la publicación de las conclusiones de la Comisión de la Verdad, militares y policías luchamos para evitar que organismos diversos, coloquen a la Fuerzas del Orden en el mismo nivel de los terroristas, particularmente cuando se manifiesta de manera reduccionista e interesada, que el problema fue uno entre militares y policías, contra terroristas. Si SL le declaro “su guerra” al estado peruano, fue la sociedad quien empleo a sus fuerzas armadas y policía nacional para defenderse, hacer prevalecer  el estado derecho para seguir viviendo en democracia. Por ello mal hacemos al ponernos en el mismo nivel de los terroristas y quizá sin quererlo, validar sus posturas nefastas. Es injusto igualarse luego de dar todo lo que dimos para sustraer al Perú de la desolación del millón de muertos que el terrorismo especulaba para lograr sus propósitos.

    Nos cansamos de repetir que este es un problema multidimensional y multisectorial, sin embargo nadie del alto nivel estatal hace el intento por integrar los esfuerzos de la lucha en amplio frente que involucre varios sectores. La necesidad de integrar y sincronizar esfuerzos en los diferentes sectores como Educación, Relaciones Exteriores, Defensa u organismos como la Unidad de Inteligencia Financiera, demanda esfuerzos de nivel estratégico y constituyen un gran desafío. He ahí un trabajo para el Sr Ministro del interior.

    O propulsar la lucha política que sigue vacua y constituye uno de los principales problemas de esta etapa del combate al terrorismo. En las recientes elecciones en el Vraem, ninguna agrupación política significativa y formal, ha tenido presencia y por lo tanto políticamente se han cedido espacios a grupos locales fuertemente vinculados al narcoterrorismo. La lucha política es inexistente y por ello, exterroristas confesos han ganado elecciones en algunas circunscripciones y algunos de ellos ya dieron muestras de su verdadera vena, al ser denunciados por corrupción rampante y un cinismo a prueba de balas.

    Esta etapa es crucial y la voz la tienen no solo las Fuerzas Armadas y Policía Nacional. Parte fundamental está en manos de la política. Lamentablemente los partidos políticos se han convertido en verdaderas entelequias, interesados solo en la captura del poder por el poder. La diferencia con SL es que lo hacen pacíficamente pero sobre un mar de dinero, no importa de donde venga, como prólogo de más corrupción

    Finalmente, es el Congreso quien debe legislar los vacíos que impune y sibilinamente aprovechan quienes pretenden impulsar el sanguinario “pensamiento Gonzalo que no es otra cosa que la ideologización de la violencia En el siglo XXI no hay tiempo ni espacio para el totalitarismo, menos si se pretende un millón de muertos para transitar a una supuesta “nueva democracia”. Acabemos con el terrorismo pero no intuitivamente, sino con las herramientas existentes y aquellas que se demanden. Pero, no cederles ni concederles nada.

  • La Guerra de los Túneles y el Odio

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    Con la tecnología de la información y las comunicaciones, las guerras son vistas en tiempo real, sensibilizando al extremo a quienes reciben imágenes de las víctimas, en especial cuando son niños. La guerra es uno de los hechos más irracionales de la humanidad y por dura que sea esta realidad, se confirma el imperativo de la máxima: Si vis pacem, parabellum, es decir si quieres la paz prepárate para la guerra.

    Las acciones terroristas de Hamas, como secuestro, aniquilamiento o el vil uso de niños como escudos, son condenables y reforzadores de espirales de violencia. Este nuevo rebato en Gaza, tendrán una vez más por ganador al arcaico y persistente odio palestihbno-israelí.

    Llama la atención no solo la falta de selectividad de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) que multiplicó muertes de civiles palestinos, como también las decenas de militares caídos enfrentando a las milicias de Hamas. Los métodos de combate en esta versión moderna de David contra Goliat, confirman la ventaja táctica de la red de túneles pacientemente construidos por Hamas en una estratagema de topos que demuestran cuanto tiene la guerra de arte y ciencia.

    Los éxitos tácticos de esta fuerza pequeña, osada y sin horizonte estratégico, son una reedición al revés de lo hecho por Israel frente a la Liga Árabe entre 1948 y 1973, cuando la pequeña nación frenó contundentemente a fuerzas árabes superiores. Hamas a su estilo ha hecho de la invisibilidad, un producto táctico que brinda enmascaramiento y seguridad a 30 metros bajo tierra para eludir, confundir y sorpresivamente golpear al adversario. Pero, esa iniciativa la pierden rápidamente cuando la aviónica adversaria hace lo suyo.

    Clara es la utilidad de túneles en asuntos de desarrollo, pero no es frecuente su empleo en temas de seguridad y defensa.

    El Túnel de Eupalino del siglo VI AC, es el más antiguo registrado con fines de seguridad. Transportaba agua, pero fue por seguridad que Grecia la construyó. Lo más cercano y exitoso lo encontramos en Vietnam con los túneles de CU-CHI, en Ho Chi Minh (una red subterránea de más de 200 kilómetros de túneles en que los norteamericanos peleaban con fantasmas que aparecían inesperadamente y, que luego se los tragaba la tierra).

    Corea del Norte ha desarrollado una red de túneles, algunos tan extensos como 43 kilómetros de longitud y a 70 metros de profundidad. Seúl la capital surcoreana se encuentra a solo 50 Km de la Zona Desmilitarizada usada como frontera, entonces la preocupación es grande pues la aproximación cubierta hasta distancias de combate directo, sigue siendo parte fundamental de la maniobra militar.

    Cuba es otro país que ha desarrollado una gigantesca red de túneles multipropósito, para proteger a sus pobladores, ocultar rutas de aproximación y abrigar fuerzas tan grandes como brigadas de blindados y artillería completos. Observar tanques y cañones bajo cerros es asombroso como extraño. Matanzas es una “ciudad segura” a lo Vietnam, es decir un lugar donde toda la población podría cubrirse bajo tierra en caso de un ataque, aunque no se sepa de dónde.

    Los terroristas del Vraem, desarrollaron algunas galerías que les permitía desaparecer cuando las FFAA los perseguían, para posicionarse mejor y luego perpetrar emboscadas. Lo hicieron nuestros comandos de Chavín de Huantar, para llegar a las proximidades del grupo terrorista en posición de derrotarlos salvando la vida de los rehenes, en una maniobra subterránea inédita en el país y dio opción a una operación quirúrgica que salvó a más del 98% de los rehenes.

    Volviendo a Gaza, debemos recordar que si la victoria no es estratégica, no es victoria. Así, la superioridad de las FDI permitirá que se vuelva a controlar temporalmente la situación en Gaza pero se vigorizará el odio sempiterno a partir de muertes absurdas que se convierten en pretexto perfecto para otra cadena de atentados en un círculo vicioso de acción y reacción. Israel tampoco obtendrá una victoria estratégica aun cuando su reacción es la razonable de un estado amenazado por el terrorismo.

    Todo ello en un marco de debilidad del liderazgo internacional que compungido por renuentes crisis económicas, titubea ante serios problemas globales. Mientras el liderazgo de EEUU naufraga, los conflictos en Siria, Ucrania, Gaza, el recrudecimiento de la violencia en Irak, el surgimiento del Califato del IS (Estado Islámico) con el fundamentalista Califa Ibrahim, además de otros conflictos violentos en África, no encuentran un foro mundial que pueda intermediar, disuadir y promover arreglos pacíficos. La despreocupada ONU, sigue débil y frágil.

    Los conflictos armados continúan y vistos en un Mapamundi, muestran la violencia cual sombra acompañando la marcha humana. Nunca nos hemos librado de ella y en algún lugar del mapa del genoma humano, estará el gen de la violencia irracional que nos hace impulsivos, arrebatados e irrespetuosos del derecho inalienable a la vida. Reaccionar por la vía más sencilla es filogenético. Aniquilar ideas adversarias o aniquilar a quien las promueve es un repudiable expediente que también se extiende a la política.

    La Geopolítica del siglo XXI que parecía orientada fundamentalmente al desarrollo y la disputa por inversiones y mercados sobre los conceptos de seguridad y defensa, vuelve sobre sus pasos para referir disputas por el poder político en su dimensión geográfica. Los bombardeos y atentados desde cualquier flanco, inseguridad interna, crimen organizado transnacional, el control de la energía y espacios vitales y tantas otras acciones de violencia dan soporte a la tesis central de Clausewitz, que las guerras son la continuidad de la política por otros medios.

    Más que nunca, hoy requerimos de Fuerzas Públicas entrenadas y listas pues las amenazas no desaparecen, solo evolucionan. La Fuerza Pública seguirá siendo el mejor seguro de una nación que busque persistir y crecer. Esperemos que Israel y Palestina encuentren el rumbo común que necesitan y nosotros entendemos que el crecimiento sucede mejor en un entorno de paz y seguridad que el estado debe garantizar.

  • Colombia, algo más que cifras económicas

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    Sin prenderle velitas a Confucio ni imputarle responsabilidad al entorno, Colombia creció 6.4 % el primer semestre, el más elevado de la región.

    Con casi 50 millones de pobladores, Colombia es el segundo país más poblado del subcontinente con un ingreso per cápita cercano a los 10,000 dólares. Es considerado un país de territorio grande, similar al Perú, aun cuando su densidad poblacional alcanza 42 habitantes por Km2 mientras que en Perú es de solo 25.

    Bogotá su capital, se ubica en posición central lo que desde un enfoque geopolítico es una fortaleza, pues la sede del poder debe irradiar influencia en 360º y no absorberla. En Colombia este precepto funciona pues la capital comprende la sexta parte de la población nacional y su descentralizado desarrollo, tiene polos importantes como Cali y Medellín ciudades con más de dos millones de habitantes o Barranquilla con más de un millón.

    Cuenta con acceso a dos océanos, que es la envidia sana de cualquier país con pretensiones de potencia. Ello le brinda ventajas competitivas comerciales que pocos países latinoamericanos tienen, salvo México y los pequeños países centroamericanos.

    El puerto de Buenaventura en el Pacifico, el más importante del país, se complementa con los de Cartagena, Barranquilla y Santa Marta en el Caribe. Casi todos con certificación ISO 9001 (calidad) y se ubican próximos a uno de los ejes marítimos más importantes del mundo, el que cruza el Canal de Panamá. Ello facilita el comercio y sin duda abarata costos.

    El puerto de Barranquilla en el Caribe es clave, pues se proyecta hacia el heartland colombiano vía río Magdalena y sus 990 kilómetros navegables de los 1500 que posee. Un río de navegabilidad y caudal parecidos al río Napo peruano, pero de un impacto estratégico que el nuestro no tiene hoy.

    Posee uno de los sistemas democráticos más estables y perseverantes pese a la violencia que en momentos difíciles puso en riesgo su supervivencia como estado. La última vez que vivieron una dictadura en el siglo XX, fue la del general Rojas Pinilla entre 1953 y 1957. Desde entonces ha prevalecido su compromiso con la democracia como sistema de vida y de gobierno.

    Su clase política adoptó severas decisiones cuando la violencia alcanzó picos de amenaza a su sociedad. Triplico el tamaño de su fuerza pública y posicionaron la seguridad como inicio y término de un proceso generador de confianza, inversiones, desarrollo y bienestar y más seguridad. Eso sí ejemplarmente, los políticos asumieron la defensa del estado poniendo el pecho cuando algunas operaciones militares riesgosas tuvieron los contrastes propios de variables que muchas veces no se manejan.

    El Plan Colombia y más de 7 mil millones de dólares de inversión, les ha permitido avanzar en el combate al narcotráfico reduciendo sus sembríos de coca y expulsándolos principalmente a Perú y Bolivia. Expresión también de falta de una política regional para combatir el crimen.

    Colombia nunca dejo de apostar por la inversión y hoy produce más de un millón de barriles de petróleo diarios, solo superado por Venezuela y Brasil. Sus proyecciones petroleras son optimistas y pueden dar el gran salto junto a una minería que se redescubre con posibilidades.

    La inversión extranjera directa, aquella que demanda confianza y supone compromiso de largo plazo, supera el 30% de su PBI, mientras en el Perú flota entre 17% y 22%. El tamaño de su población e ingreso per cápita, son convincentes en la competencia por atraer inversiones, como parte de una lucha económica que no se debe ignorar pues todos los países aspiran a invertir más.

    Su inversión pública es convincente, particularmente en infraestructura. Nueve proyectos viales denominados de cuarta generación (4G) comprenden una gigantesca red de carreteras modernas, integradoras y facilitadoras del trasporte personal y mercancías. Nuestra casi centenaria carretera central tiene dos carriles y sin proyección concreta de acortarse vía túneles por indecisiones políticas.

    En los últimos cuatro años han triplicado su presupuesto en ciencia y tecnología que bordea el 1% de su PBI, comparado al 0.5 chileno y el lamentable 0.15 peruano. No les va bien en las pruebas PISA y el daño en educación expresado en un índice de analfabetismo más alto que el peruano, es uno de las rémoras del longevo proceso de violencia terrorista.

    Colombia acelera su crecimiento pero su verdadero potencial se verá cuando aseguren la pacificación. No caben dudas que será un poderoso imán y dependerá mucho de su clase política que como la nuestra suele agitarse y polarizarse, pero Colombia tiene la madurez que 60 años continuos de democracia le confiere.

    ¿Qué podemos aprender de esta Colombia que despierta y anda? Primero, el realismo con que han construido confianza a pesar de una paz elusiva. Segundo, han enfrentado las sobre regulaciones y sobre costos laborales con coraje, dos temas polémicos pero no rehuíbles que abre las puertas a las inversiones, incluso peruanas. Tercero, la claridad para entender que la inversión en infraestructura es una prioridad y urgencia para cualquier país. Cuarto, saber desprenderse de vecinos incómodos y aliarse con quienes pueden sumar y no remolcar. Su desarrollo descentralizado con verdaderos polos de desarrollo fuera de Bogotá, su inversión en ciencia y tecnología y sus éxitos deportivos mundiales y olímpicos en diversas disciplinas, confirman que invierten en desarrollo humano y no solo en educación básica.Bien por Colombia y mucho por aprender.

  • Riesgos de la Democracia

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    Si la alternancia en el poder es una fortaleza de la democracia, nuestra propia institucionalidad puede convertirla en debilidad en razón que vía elecciones hoy cualquiera puede acceder al poder y desde ahí perpetrar lo que no pudo hacer desde el llano. Algunos gobiernos regionales dan cuenta de ello.

    El riesgo económico preocupa a todos los peruanos pues luego de ser envidia de muchos, el retroceso reciente ha sacudido las expectativas y desde el MEF se ensayen correctivos. Sin embargo, la mayor preocupación que debe concernir a los peruanos es el político y entendamos porqué.

    El marxismo plantea dos categorías para caracterizar a una sociedad en relación a la guerra revolucionaria y toma del poder: las condiciones objetivas y las subjetivas. Condiciones objetivas son hechos sociopolíticos como pobreza, desempleo, corrupción, injusticia, vacío de poder, fragilidad de la autoridad, desgobierno y otras que generen fuertes contradicciones y desunión, desesperanza, desafección. La segunda se refiere a la toma de conciencia de la situación imperante y convicción de involucrarse en la lucha para revertirla.

    Es improbable que aparezca otro Sendero Luminoso de similares características y busquen el poder asesinando compatriotas, pero si es posible que estas condiciones anómicas fomenten la aparición de radicalismos que aprovechen los desajustes y escándalos que sacuden la sociedad para arrumbar a la democracia. Veamos algunas de esas «condiciones objetivas»:

    1. Descentralización de la corrupción. Si antes en Lima se veían o leían escandalosos casos de corrupción, hoy extasía verlos a nivel nacional. Los montos y métodos, hacen palidecer lo conocido, gracias al crecimiento presupuestal y vesania de los perpetradores.
    2. Fragilidad institucional. Que sin duda empieza en las personas que dan forma a las instituciones. De todas, la más sensible es la del poder judicial y el ministerio público que junto con la policía son los tres pilares fundamentales del combate al crimen.
    3. Política sin partidos políticos. Donde los «vientre de alquiler» permiten que advenedizos y de pocos escrúpulos, busquen el poder a cualquier costo. La política sin ética, donde el que puede, puede. Típica filosofía “combi” donde, salvo el poder todo es ilusión.
    4. Narcotráfico. Que sigue perforando el estado valiéndose de las flaquezas de la democracia, como lo hizo el terrorismo. Con el narcotráfico llegó el “sicariato” y ajuste de cuentas, que peligrosamente se emplea también para deshacerse de críticos o rivales políticos.
    5. El Congreso. Que lejos de ser el sínodo o directorio de la patria, balance de poderes y génesis de la estructura legal que da vida al estado, es en sí mismo un gran problema. La disolución del congreso por el expresidente Fujimori, le mereció el 90% de respaldo nacional y es muy difícil decir cual es peor.
    6. Debilidad de autoridad. Los poderes fundamentales caminan rutas paralelas y hasta divergentes. Las políticas del ejecutivo colisionan con decisiones judiciales. Dos ejemplos: un juez dispuso que terroristas de una cárcel especial, pasen a cárceles comunes, burlando el esfuerzo del ejecutivo. O el emblemático caso Conga que cuando el ejecutivo declaró el estado de emergencia, el caudillo local organizó marchas violando la constitución e hiriendo mortalmente la autoridad, sin que nadie se inmute.

    En este escenario, crece cual bola de nieve la desconfianza en la política mendaz, en los políticos sin contornos morales, en la autoridad dañada, en las instituciones que crujen por falta de sustento. No hay respeto por el policía o algunos de ellos integran bandas contra la sociedad, congresistas que sustraen el sueldo a sus trabajadores o protegen y ponen las manos al fuego por delincuentes. Y más.

    Hay hartazgo por los políticos de siempre y los peregrinos que juegan a ser la clase política peruana. No hay crédito por esa “minoría ilustre” que decide el futuro de la mayoría. He ahí los riesgos de la democracia que no necesita un golpe de estado para sucumbir. Riesgos de un sistema en permanente transición y acaso reconstrucción luego de cada experimento.

    Si un candidato radical, carismático, lenguaraz, vendedor de imagen y con mucho dinero proveniente de universidades o narcotráfico (casi da igual), ofreciese a los votantes cerrar el congreso, revolucionar el poder judicial, cárcel para fiscales y jueces corruptos, pena de muerte a violadores, cadena perpetua para choferes asesinos, bajar el sueldo a ministros y congresistas, quizá salga en hombros y elegido en primera vuelta.

    La democracia probadamente es fuente de desarrollo y por ello un bien que debe ser cuidado a pesar de las flaquezas, que como todo sistema político tiene. Estableció el genial Winston Churchill: «La democracia es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre. Con excepción de todos los demás». Si el componente politico colapsa, lo economico y social carecen de horizonte.

  • Modelos Mentales y Cambio Cultural

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    Modelos mentales son imágenes que los seres humanos tenemos de una realidad que no requiere mayores explicaciones por sobrentenderse cierta, funcional, útil. Estas ideas, conocimientos, experiencias y convencimientos tácitos, impactan en nuestra forma de ser y hacer, condicionan nuestros procesos de toma de decisiones y la forma como actuamos e interactuamos en la vida real.

    De otro lado, un dicho popular es un conjunto de palabras que pueden o no concordar en su sentido literal, pero expresa un propósito, o señala una actitud frente a determinadas circunstancias. Es «validado» por la aceptación y repetición colectiva que lo convierte además en cultura, como expresión resumida de modelos mentales arraigados en la sociedad.

    “Soy su hermano, pero no sé nada”, es un dicho que resume la negación de lo evidente con criterio utilitario – funcional por complicidad o simplemente para no “meterse en camisa de once varas” que equivale a evitarse problemas. Es parte de lo que llamamos “viveza criolla” o aquella conducta versátil y todoterreno, de quienes pueden arrancarle jugo a las piedras pero cuyos valores harían palidecer las sentencias de Groucho Marx. (Yo tengo mis principios y si no les gusta, aquí tengo otros).

    Un dicho popular que sintetiza un modelo mental muy nocivo en nuestra sociedad es el expresado como “hecha la ley, hecha la trampa”, que alude al poco respeto a la legalidad donde la ley se dicta y se burla o elude, buscando amarres ocultos de dónde cogerse. No son pocos sus cultores y promotores, justamente entre quienes deben velar por el derecho. Pero, no solo los abogados.

    Si un sindicato paraliza la ciudad por alguna reivindicación y logra que el estado ceda como tantas veces, se dirá que “el que no llora no mama” en alusión a que los derechos llegan cuando se reclaman con fuerza pues ante la presión la autoridad débil, concede.

    Si se promueve el dialogo, hay que hacerlo con el primer ministro o con el presidente pues en nuestro país se “habla con Dios, pues los ángeles son de palo”. Los burócratas intermedios no solucionan y ofrecen “el oro y el moro” o te “doran la píldora” y si insistes te aplican la política de la “mecedora” que es patear los problemas ad infinitum.

    Si una autoridad amenaza acabar con la delincuencia y esta sigue creciendo, le calza perfectamente aquello de “perro que ladra no muerde”, o sea ofrecer y ofrecer sin mayor responsabilidad ni vergüenza. Y si alguien hace obras tangibles pero es cuestionado ética y moralmente, se dirá “roba pero hace obra”, que suena a aval del esfuerzo a cualquier precio, en relación a necesidades urgentes de la población. Contrariamente, aparece otro que puede convertirse en modelo mental: “No hace nada, pero es honesta”.

    Si el crimen pone al ciudadano “contra las cuerdas”, es que estamos siendo desbordados pero si le llamamos percepciones, entonces “le quitamos la nalga a la jeringa» y evadimos responsabilidades que se conoce como “lavada de manos” a lo Pilatos o criollamente “ni chicha ni limonada”. Es decir, a sobrevivir con el problema.

    Vladimiro Montesinos demostró que “toda autoridad tiene un precio” con videos que pueden ser la radiografía de la historia del Perú. Hoy en prisión alguno podría enrostrarle: “con la misma vara que mides serás medido”. Aun así el “doc.” puede tener argumentos para hacer “comulgar con paletas de molino” a fiscales y jueces.

    Si, a pesar de los evidentes crímenes en Ancash, alguien defiende y “pone las manos al fuego” por Álvarez y compañía, intenta “vendernos gato por liebre” o falsear la verdad. Los congresistas tránsfugas encajan dentro del género de traidores a una causa, si es que la tenían y los define el dicho “dar un beso de Judas”.

    Hay también el positivo “al que madruga Dios le ayuda” que relaciona la importancia de la anticipación con las oportunidades; o el previsor “guardar pan para mayo”, que equivale a pensar la vida en todo su horizonte y acopiar para épocas difíciles. Las políticas asistencialistas sin engranaje en ocupaciones productivas, carecen de previsión y no son sustentables. No nos comamos todo el pan.

    “Apostar a ganador” también es previsor pero con doble arista. Si un minero informal, formal o quizá un cocalero, aporta fondos en cualquier modalidad a quien puede acceder al poder es proactivo pero nocivo, pues su correlato serán los favores futuros. “Hoy por ti, mañana por mí” lo sintetiza mejor.

    Tan delicado como la polarización ideológica que divide a los peruanos, es aceptar “realidades tácitas” moralmente cuestionables. Si queremos cambiar y ser una sociedad más competitiva, no podemos pensar igual y actuar en consecuencia. Se requiere cambiar modelos mentales que provocan deformaciones en ver y entender el mundo.

    Urge un cambio cultural, es decir de algunas costumbres, creencias y esencialmente de valores, que están en la base misma de cualquier esfuerzo pro sociedad. No es “tirarles la pelota”, pero es responsabilidad de universidades, colegios y el hogar mismo, impulsar redefiniciones en ciertos modelos mentales que lleven al cambio. Es muy difícil creer que los políticos puedan hacerlo, al menos los de esta generación.

    Tampoco hay que “tirar la toalla”, porque sí se puede. El Perú es más grande que sus problemas, Basadre dixit.

  • Morir de sed, teniendo tanta agua

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    Nuestro país tiene serias deficiencias de distribución poblacional. La costa, angosta y árida que representa menos del 10% del territorio, comprende al 55% de la población y la selva que equivale al 62% del territorio nacional, solo tiene un 13% de la población. La cordillera podría ser la zona más equilibrada entre superficie y población.

    Esa disímil distribución genera enormes presiones en la costa y una inmensa ruralidad en selva y sierra. La ciudades costeras son demográficamente densas en espacios reducidos que genera hacinamiento, carencia de agua potable, escaza agricultura que recurre a aguas subterráneas, pobladores sin servicios de agua y desagüe, etc.

    Fallamos en entender la importante relación espacio-población en las decisiones políticas. La migración del campo a la ciudad, que nunca fue preocupación ni asunto de estado, creó una situación de equilibrio precario que se alcanzó de manera casi natural, con gobiernos reactivos llegando casi siempre cual bomberos, después del incendio.

    Tenemos más de 1,330 ríos de diverso caudal, repartidos en tres cuencas: del Pacífico, Amazonas y del Lago Titicaca y con ello somos dueños del 4% del agua dulce mundial, lo cual no es poco para un país que ocupa el puesto 20 en tamaño geográfico. Pero, más del 90% discurre de oeste a este, es decir de los andes al Amazonas y consiguientemente al Atlántico y solo el 2% en dirección a la costa. Con el añadido que los caudales cada vez son menores por el deshielo y disminución de glaciares.

    Hay una desproporcionalidad en la distribución natural del agua, en relación a la distribución «casi natural» de la población sobre el suelo peruano. La costa tiene inmensas áreas aptas para el agro sedientas de agua mientras en la selva la abundancia de agua, paradójicamente tampoco garantiza servicio de agua y desagüe.

    La mayoría de nuestros ríos que descienden desde 4,000 metros de altitud hasta los llanos podrían catapultarnos como una potencia exportadora de energía eléctrica limpia a la región. Hasta la posibilidad de ser uno de los graneros de la región a partir de la ecuación agricultura y pisos ecológicos, donde pocos en el mundo pueden hacernos competencia.

    Estas posibilidades no dejan de ser una esperanza cuando constatamos como millones de metros cúbicos de aguas estacionales, especialmente las que discurren hacia el Pacifico, son perdidas sin remedio por incapacidad de embalse o ausencia de políticas de tratamiento de aguas usadas donde más del 80% van directamente a contaminar el mar. Qué decir del casi inexistente riego tecnificado o de la población más pobre que debe pagar precios vergonzosos por cilindros de agua.

    A pesar de la necesidad urgente de más aguas en la costa, no hemos tenido proyectos de trasvase de aguas de gran envergadura. Olmos puede ser el mayor pero necesitamos decenas de otros proyectos similares que en su recorrido generen energía y luego trasformen los desiertos en campos de cultivo, generen empleo, posibilidades de exportación y mejora de las condiciones de vida de millones de peruanos.

    Desalinizar aguas marinas sigue siendo una alternativa muy costosa. Chile, uno de los países que más agua y energía demanda, ve conveniente traer aguas desde las cauces del rio Fuy, en la Región de Los Rios, a 2500 kilómetros de Arica, mediante ductos con capacidad de entre 40 y 100 metros cúbicos por segundo. Ello le resultaría más económico que desalinizar aguas marinas. En el caso peruano cualquier trasvase de aguas seria en distancias menores y más económicas.

    Se habla de conflagraciones por el agua y no hay que descartarlas. Ellas empezarían por disputas entre consumidores, agricultores, industriales, mineros, o entre regiones que nieguen apoyo a otras, etc. Agua que en contexto abunda pero es crónicamente mal gestionada.

    La mejor enseñanza que debemos extraer del litigio en La Haya, es la forma como se involucra la nación cuando la causa es entendida como un objetivo y política de estado. Trasvasar aguas desde el ande y la selva es un imperativo que merece ser considerado como objetivo nacional y política de estado donde todos, especialmente los políticos, lo entendamos y aceptemos como indispensable para el futuro de las nuevas generaciones de peruanos.

    Es tiempo de ver el futuro, pero no el de las elecciones del 2016, sino del 2050 en adelante. La visión “cortoplacista”, hace que los esfuerzos más denodados, no salgan del ámbito táctico y caigan en inconexiones que anulan la visión de conjunto del Perú y los peruanos. Es decir, no nos esmeramos solo en mirar el árbol, veamos también el bosque.

  • Seguridad Ciudadana y Liderazgo – Lampadia

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    El año 2004, cuando la aprobación presidencial bordeaba el digito y el congreso era presidido por la oposición, Antero Flores promovió lo que se dio en llamar el consejo de coordinación del estado: la reunión del primer mandatario con los presidentes de los poderes judicial y legislativo, para darle gobernabilidad al país y abordar temas de estado. Una forma de establecer y gestionar políticas de estado.

    Si la seguridad es la máxima prioridad como lo clama la sociedad, debe serlo por igual para todo el estado más allá de las autonomías mal entendidas donde cada poder parece serlo de un país diferente. El intento de sacar terroristas del CEREC de La Punta, muestra las graves inconexiones y miopía de quienes hoy detentan el poder y evidencia que el liderazgo en el país sigue siendo solo una esperanza.

    No enfrentar el crimen con criterio multidimensional, genera hechos insólitos como la llamada «puerta giratoria», donde la PNP captura delincuentes, los fiscales denuncian y algunos jueces terminan liberándolos para nuevamente ser buscados por la policía en círculos viciosos, esfuerzos discordantes y finalmente mas muertes, sin tono con los intereses de la sociedad.

    Estamos entrampados en un círculo vicioso, con cárceles convertidas en centros de perfeccionamiento y planeamiento del crimen, el mismo que se refuerza, muta y multiplica en todo el país ante el gaseoso esfuerzo de quienes tienen la responsabilidad de impedirlo. Lo confirma el asesinato de Ezequiel Nolasco o explique alguien porque en tantos años no se pueden instalar bloqueadores de celulares en las cárceles.

    Faltan equipos, municiones, uniformes, bloqueadores, detectores, etc. Sin embargo hay presupuesto y comprar se hace eterno a pesar de la existencia de herramientas legales que permite declarar en emergencia y adquirir con oportunidad. Prima el temor a asumir riesgos en decisiones administrativas a la par de soslayar el costo de la demora: ser testigos del crecimiento del crimen y perder vidas.

    ¿Necesitamos una nueva policía, funcional a las amenazas de esta arremetida criminal? Sí, y puede realizarse sobre la base de lo bueno probadamente existente como Dinoes, Dinandro, Dincote, que entre otras direcciones pueden servir de base. Este nuevo cuerpo con estímulos diferenciados debe convertirse en la aspiración de miles de buenos policías que previa capacitación y rigurosa evaluación puedan ingresar a un cuerpo selecto. A la par se deben erradicar el régimen 24 x 24 y los insólitos seis meses de formación para ser policía.

    No puede el estado continuar sosteniendo en prisiones esa inmensa masa poblacional ociosa, que eventualmente se “perfecciona” en procedimientos delincuenciales. Se le debe enseñar civismo, disciplina, derechos y deberes, hacerles trabajar no solo en artes manuales, respetar sus derechos pero impedir que sigan violando los del conjunto. La población penal debe estar ocupada pues el tiempo casi discrecional les sirve para planear lo que saben, reduciendo las cárceles a eslabones inútiles de seguridad y resocialización. ¿Por qué que no restablecer colonias penales como el SEPA?

    De otro lado, hay islas de buenas prácticas como las que muestra la municipalidad de Miraflores. ¿Por qué no toma este modelo el ministro del interior, reúne a los alcaldes y coordina su réplica inmediata y simultanea?. El plan de Miraflores funciona en su jurisdicción aunque por hoy ahuyente el crimen que se muda a otros distritos. Por ello, combatir el crimen en concordancia de esfuerzos es imperativo. Y eso demanda liderazgo y no sumo sacerdotes dueños de enclaves.

    Hay que sacar provecho además de subsistemas ordinarios como la seguridad privada contratada por barrios o manzanas e integrarlos a una red única municipal o policial. La existencia de mecanismos de seguridad inconexos puede tener efecto bumerang si no cuentan con el adecuado control o ser irrelevantes pudiendo ser ojos y oídos adicionales de un verdadero sistema de seguridad. Radios, teléfonos, y control ayudarían a multiplicar la cobertura de seguridad.

    La seguridad es un bien público al cual tenemos derecho los ciudadanos y es obligación irrenunciable del estado proveerla. Conseguir el bienestar absoluto es ficción pero la seguridad debe estar garantizada por ser el primer eslabón del desarrollo. La decisión política, las buenas prácticas y el uso de tecnología combinados hacen sinergia. Que eso se convierta en compromiso de todos, es una tarea de liderazgo. La seguridad y bienestar ciudadano son pues una resultante del liderazgo de las autoridades desde el más alto nivel.