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Calculando…

General, Excomandante General del Ejército. Excongresista de la República // Ancash, Montañas, AlianzaLima. “NADIE TIENE RAZÓN CONTRA EL PERU”

Queridos amigos, hay decisiones que son trascendentales y esta, es una de ellas para una verdadera transformación en Ancash y en el Perú. Voy al Senado regional de Ancash con el número 1, con Renovación Popular y con Rafael López Aliaga ¡SI SE PUEDE!
Central de Emergencia Policial 105
Escuadrón de Emergencia PNP 482-8988
Robo de Vehiculos DIROVE 328-0207
Ambulancias 470-5000
Alerta Médica 261-0502
Cruz Roja 475-5787
Central Emergencias Bomberos 116
Ospitel 421-4152
Indecopi 224-7777
Protección al Turista 224-7888
Defensa Civil 429-4811
Defensoría del Pueblo 0800-15170
  • Tropas Especialistas para el Ejército

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    Los ejércitos según su composición de tropas, pueden ser de conscriptos o profesionales. El Ejército del Perú (EP) es uno de conscriptos pues alrededor del 70% de su componente humano, son soldados del servicio militar, que luego de dos años retornan a la vida civil en un proceso llamado licenciamiento. Justo, cuando han alcanzado un alto nivel en su formación militar.

    El EP nació con el servicio militar obligatorio. En la práctica, siempre ha sido una institución de muy alta rotación de personal por el vaivén de captación, formación y licenciamiento. Este modelo que fue común a muchos ejércitos del mundo, ha sido corregido por muchos de ellos, pues no se puede continuar con un esquema disfuncional a la realidad de las amenazas que evolucionan al ritmo del cambio de la sociedad o quizá mas rápidamente.

    La conscripción total, hoy resulta obsoleta por múltiples razones: la escaza capacidad de aprestamiento, esa cualidad de estar siempre listos, los costos de captación de reclutas en rincones alejados del país, el circulo vicioso de invertir recursos humanos y materiales para perderlos irremediablemente, la incapacidad de aprovechar la experiencia o que algunos licenciados terminen en bandas criminales, etc. El ejército de conscriptos fue solución en su momento y le debemos mucho a héroes conscriptos como el sargento Fernando Lores Tenazoa, el cabo Victor Pantoja, el soldado Reynaldo Bartra; y muchísimos otros, en el combate al terrorismo.

    Son graves sin embargo, los niveles de ineficacia operativa en periodos de enlace entre licenciamiento y captación de nuevas contingentes. Los niveles operativos descienden, para reconstruirse escalonadamente y perderlos de nuevo en un quehacer insensato, donde el esfuerzo formador se esfuma, sin más.

    Al cesar el servicio militar obligatorio, se inició el fin del modelo que hoy tambalea por una concurrencia de factores, desde el crecimiento económico con mejores oportunidades laborales, hasta la percepción de servir y arriesgar sin reconocimiento, ser enjuiciados o recibir una propina que habiéndose incrementado sucesivamente, es precaria, etc. Solo jóvenes que buscan alternativas de movilidad horizontal o vertical ven al ejército como opción. Bien para ellos. Pero muy malo para los fines de una fuerza con tareas sensibles de defensa nacional.

    De otro lado, el avance tecnológico y las nuevas herramientas, demandan personas con mayor preparación y permanencia en filas de manera que la inducción y el entrenamiento tengan sentido y se pueda lograr lo mejor de cada uno y de cada equipo.

    El 2009, se presentó un proyecto de tropas especialistas y fue aprobado en el Consejo de Seguridad Nacional, luego como proyecto del ejecutivo aprobado por la Comisión de Defensa. El pleno del congreso lo aprobó por unanimidad y el presidente promulgó la ley 29417 que establecía 30 días para su reglamentación. Parecía que la urgencia se había entendido.

    El nuevo esquema visa un 50% de tropas especialistas que brinden continuidad y permanencia, permita recuperar la indispensable capacidad de apresto, aprovechar la experiencia por no menos de quince años, otorgarle derechos laborales, brindarles un plan de carrera, permitir que los más competentes puedan acceder a ser suboficiales y continuar su proyecto de vida, etc.

    Para variar, la reglamentación fue rechazada por el MEF a pesar que el EP tenía presupuestos para aquel y el siguiente año, pues este esquema privilegiaba la calidad de tropas sobre la cantidad de las mismas y se podían optimizar presupuestos reduciendo algún porcentaje de conscriptos y con ello también reducir el problema de captación de reclutas. Todo ello sigue congelado.

    Por un lado, la vergonzosa e irresponsable aversión de algunos funcionarios del MEF a temas de defensa, pero también la falta de continuidad de procesos y perseverancia en el sector defensa y ejercito donde cada jefe quiere imprimir su sello a su estilo y medidas.

    Que el brusco despertar de Kiteni, Kepashiato y alrededores, no solo sirva para despedir ministros. Ojalá que de los síntomas, pasemos a las soluciones de fondo.

  • Continuidad y continuismo en la gestión – La República

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    Si cuatro gobiernos del presente siglo preservan moldes del pasado, significa que el problema es parte dinámica de una cultura política. Quienes toman decisiones perciben la alta rotación de personas como un ejercicio normal sin valorar sus consecuencias. Podría argumentarse que las instituciones son independientes de las personas y funcionan sin importar quién. Es deseable, pero sin duda un extremo. El liderazgo es muy importante en un país donde 12 personas posiblemente tengan 12 estilos y visiones diferentes de gestión.
    Es conocido que los partidos políticos no marchan con la época y viven una crisis permanente, cuando deben ser la columna vertebral del sistema democrático. Viven desfasados respecto de los roles que les compete en una sociedad que cambió y sigue cambiando. La ausencia de cuadros técnicos partidarios, obliga a los gobiernos a buscarlos entre independientes o acudir a canteras ajenas y armar un rompecabezas que se inicia con un síndrome de crisis ministerial en el bolsillo. “Todas las sangres” o “amplia base”, son eufemismos para explicarlos y de ello somos testigos frecuentes.

    El anterior gobierno mantuvo un solo ministro de RREE en toda su gestión y los peruanos saludamos la labor de la cancillería en ese lapso. En Inglaterra un canciller puede permanecer más de diez años y hasta un entrenador de fútbol, Sir Alex Ferguson, tiene más de veinte en el cargo y con ello muchos lauros. Son cosas mayores. Personas idóneas dándole continuidad a los procesos.

    Los organismos autónomos que no dependen de algún poder del Estado son en su mayoría un buen ejemplo del impacto positivo de la continuidad en términos de innovación, empleo intensivo de la tecnología, mejora continua, liderazgo entre sus pares de la región y también en la credibilidad y aceptación de la población. Es que sus líderes no son rotados abruptamente sino en plazos suficientes como predictibles.

    Con escasas excepciones, otros sectores del Ejecutivo funcionan del mismo modo, inclusive tuvimos un ministro que duró apenas 24 horas o 14 ministros en Interior e incontables directores de Policía. En instituciones con fines de lucro las consecuencias de la elevada rotación son fácilmente cuantificables y pueden terminar en pérdidas. En el sector público la alta rotación de personas genera costos de oportunidad expresados en la precarización de los servicios a una sociedad o en el continuismo de prácticas obsoletas y con ello, por ejemplo, la imposibilidad de modernización del Estado.

    El continuismo es expresión de estancamiento y retroceso. Se consolida cuando no sabemos asegurar la continuidad de procesos. Suena paradójico, pero para cambiar como Estado, no podemos cambiar personas en ocasiones con precipitación. Es indispensable además compartir una visión, con los matices del caso pero en una misma dirección. Y, si es impostergable el cambio de personas, que ello no implique trillar lo hecho pues la mezquindad e incompetencia, refuerzan el continuismo.

  • Irresponsabilidad interna – La República

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    Quien guía organizaciones y ejerce la autoridad de manera efectiva, busca alcanzar objetivos e ir más allá del statu quo. Para ello requiere entender dos dimensiones en su responsabilidad: una externa y otra interna. La primera ligada al cumplimiento de la misión y las tareas en un determinado contexto que expresan la razón de ser de la organización; la responsabilidad interna por otro lado es de carácter ético-moral y conexo a las personas con quienes se alcanzan los objetivos, pues son estas quienes traducen en hechos las decisiones. Es imposible lograr buenos resultados sin un frente interno apto, capaz, reconocido y convencido que tiene al frente un líder que conoce sus responsabilidades y entiende lo que es un equipo.

    Resulta patético por ello leer los proyectos presentados por los Ministros de Defensa e Interior buscando liquidar la Caja de Pensiones y eliminar la pensión renovable de militares y policías pues la propuesta viene de quienes deberían velar por el bien ser y bien estar de su personal. Nada que ver con el cumplimiento de misiones sensibles, riesgo de vida, dedicación exclusiva, condiciones extremas, aislamiento y separación de familia, 24 horas x 365 días al servicio de la sociedad, fronteras, Vrae, legalidad detrás del contrato. Nada. Si apelamos a lo que el estado del arte establece en materia de responsabilidad interna, estos dos caballeros han claudicado al lado moral de su liderazgo.

    Conozco a los dos ministros y que el Sr Thorne lo proponga tiene un sabor rancio, pero sabe Dios que factores exógenos lo han presionado para presentar una opción nunca considerada en el sector. Sí es muy grave que alguien que ha vivido más de 35 años como policía y hoy es Ministro del Interior, el general Hidalgo se haya prestado para tamaña majadería. Pues eso es. Lo hecho solo se entiende cuando hay desprecio por esa responsabilidad interna de todo jefe. Aquella que lleva a las personas a consolidarse y unirse en un solo equipo, aquella responsabilidad que hace crecer a los trabajadores y con ello su misión, aquella ligada al reconocimiento del sacrificio diario e ininterrumpido. Aquella que logra que las personas se aglutinen detrás del líder. Nada de ello. Decir que no hay solución es una falacia.

    Las soluciones son posibles cuando la voluntad política es cristalina y va acompañada de la convicción de hacer y que caso contrario pasa a ser simple pantomima para lograr votos. Todos sabemos en las Fuerzas Armadas y Policía Nacional de los ofrecimientos y promesas del presidente saliente. En ADOGEN prometió respetar la pensión renovable y el 29 de Julio en palacio de gobierno ante cuadros de todos los grados de las FFAA y PNP corroboró la promesa de dar una solución integral al problema. Ya entendemos lo que se quiso decir.

    El 24 de diciembre del 2008, el presidente firó una propuesta presentada por el Ministro Flores Araoz. El 2009 otra propuesta integral presentada por enésima vez, fue víctima de dilación. Luego es conocido que vía ley de presupuesto con la temporalidad que ella tiene, el MEF quiso cerrar las escuelas militares y legislar en materia de defensa, como si el MINDEF pudiese legislar en tributación. Irrespeto, ilegalidad, inconstitucionalidad, y mentiras, he ahí el quid del asunto. Las mentiras han sido el común denominador de los caudillos en los casi dos siglos de historia republicana. Las mentiras que explican por qué no hemos tenido una clara visión de país, donde impere el respeto a pesar de las diferencias. El caudillismo cainita ha de ser reemplazado por líderes auténticos por que el Perú merece otro destino.

    Señores ministros además de intentar fragmentar su frente interno, sus propósitos violan el artículo 174 de la constitución política del Perú. Tengan en cuenta que aquellas personas que frisan los 65 o 70 años ya vivieron su régimen pensionario a partir de un contrato social en el siglo pasado. Simplemente no hay forma que pueden volver a vivirlo. Hagan un esfuerzo de empatía y figúrense en su lugar. Seguro les será difícil, pero ese sería un gran ejercicio para ubicarse. Cualquier régimen nuevo debe ser parte de otro acuerdo con aquellas generaciones que se inicien y estén advertidas de las reglas de juego. Lo que intentan hacer es licencioso, no tiene asidero y crea un pésimo precedente. Dice un aforismo en el Ejército del Perú: “la misión primero, las personas siempre”, totalmente coherente con esa responsabilidad interna a la que ustedes han renunciado.

  • Disuasión y Equipamiento Militar – Caretas

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    Quien guía organizaciones y ejerce la autoridad de manera efectiva, busca alcanzar objetivos e ir más allá del statu quo. Para ello requiere entender dos dimensiones en su responsabilidad: una externa y otra interna. La primera ligada al cumplimiento de la misión y las tareas en un determinado contexto que expresan la razón de ser de la organización; la responsabilidad interna por otro lado es de carácter ético-moral y conexo a las personas con quienes se alcanzan los objetivos, pues son estas quienes traducen en hechos las decisiones. Es imposible lograr buenos resultados sin un frente interno apto, capaz, reconocido y convencido que tiene al frente un líder que conoce sus responsabilidades y entiende lo que es un equipo.

    Resulta patético por ello leer los proyectos presentados por los Ministros de Defensa e Interior buscando liquidar la Caja de Pensiones y eliminar la pensión renovable de militares y policías pues la propuesta viene de quienes deberían velar por el bien ser y bien estar de su personal. Nada que ver con el cumplimiento de misiones sensibles, riesgo de vida, dedicación exclusiva, condiciones extremas, aislamiento y separación de familia, 24 horas x 365 días al servicio de la sociedad, fronteras, Vrae, legalidad detrás del contrato. Nada. Si apelamos a lo que el estado del arte establece en materia de responsabilidad interna, estos dos caballeros han claudicado al lado moral de su liderazgo.

    Conozco a los dos ministros y que el Sr Thorne lo proponga tiene un sabor rancio, pero sabe Dios que factores exógenos lo han presionado para presentar una opción nunca considerada en el sector. Sí es muy grave que alguien que ha vivido más de 35 años como policía y hoy es Ministro del Interior, el general Hidalgo se haya prestado para tamaña majadería. Pues eso es. Lo hecho solo se entiende cuando hay desprecio por esa responsabilidad interna de todo jefe. Aquella que lleva a las personas a consolidarse y unirse en un solo equipo, aquella responsabilidad que hace crecer a los trabajadores y con ello su misión, aquella ligada al reconocimiento del sacrificio diario e ininterrumpido. Aquella que logra que las personas se aglutinen detrás del líder. Nada de ello. Decir que no hay solución es una falacia.

    Las soluciones son posibles cuando la voluntad política es cristalina y va acompañada de la convicción de hacer y que caso contrario pasa a ser simple pantomima para lograr votos. Todos sabemos en las Fuerzas Armadas y Policía Nacional de los ofrecimientos y promesas del presidente saliente. En ADOGEN prometió respetar la pensión renovable y el 29 de Julio en palacio de gobierno ante cuadros de todos los grados de las FFAA y PNP corroboró la promesa de dar una solución integral al problema. Ya entendemos lo que se quiso decir.

    El 24 de diciembre del 2008, el presidente firó una propuesta presentada por el Ministro Flores Araoz. El 2009 otra propuesta integral presentada por enésima vez, fue víctima de dilación. Luego es conocido que vía ley de presupuesto con la temporalidad que ella tiene, el MEF quiso cerrar las escuelas militares y legislar en materia de defensa, como si el MINDEF pudiese legislar en tributación. Irrespeto, ilegalidad, inconstitucionalidad, y mentiras, he ahí el quid del asunto. Las mentiras han sido el común denominador de los caudillos en los casi dos siglos de historia republicana. Las mentiras que explican por qué no hemos tenido una clara visión de país, donde impere el respeto a pesar de las diferencias. El caudillismo cainita ha de ser reemplazado por líderes auténticos por que el Perú merece otro destino.

    Señores ministros además de intentar fragmentar su frente interno, sus propósitos violan el artículo 174 de la constitución política del Perú. Tengan en cuenta que aquellas personas que frisan los 65 o 70 años ya vivieron su régimen pensionario a partir de un contrato social en el siglo pasado. Simplemente no hay forma que pueden volver a vivirlo. Hagan un esfuerzo de empatía y figúrense en su lugar. Seguro les será difícil, pero ese sería un gran ejercicio para ubicarse. Cualquier régimen nuevo debe ser parte de otro acuerdo con aquellas generaciones que se inicien y estén advertidas de las reglas de juego. Lo que intentan hacer es licencioso, no tiene asidero y crea un pésimo precedente. Dice un aforismo en el Ejército del Perú: “la misión primero, las personas siempre”, totalmente coherente con esa responsabilidad interna a la que ustedes han renunciado.

  • Primavera Árabe y Geopolítica – La República

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    La caída de la dictadura Libia, sumada a la de Egipto y Túnez, demuestra que controles y prohibiciones impuestos por regímenes totalitarios van a contrapelo de las libertades impulsadas por la tecnología de la información y las comunicaciones. Por igual, que las dictaduras subsistentes en el mundo, pondrán las barbas en remojo ante la abrumadora evidencia que la libertad se reconquista tarde o temprano, que censuras aun implacables ceden. En estos casos, ante la interacción masiva y consiguiente movilización de voluntades, pues internet y las redes sociales aplanan y cambian la noción de censuras y fronteras haciendo que solidaridad, libre determinación, cooperación y otros derechos contemporáneos adquieran perfil y contexto globales.

    Una cadena de hechos, rompieron la larga resignación en el norte de África. En sus inicios, tuvo rostro de bonzo cuando un joven vendedor ambulante tunecino Mohamed Bouazizi, se prendió fuego con gasolina por la confiscación de su carreta de frutas al no tener licencia. Le siguieron otros sacrificios, replicados luego en El Cairo, encontrando en los ánimos templados de la población pasto fértil para la solidaridad masiva. Desde ahí, hasta la expulsión de Ben Ali, Hosni Mubarak y la muerte de Muamar Gadafi, los cursos fueron diferentes y común el propósito: acabar con las dictaduras. Hoy la flama sigue viva en las arenas del Medio Oriente. Siria y Yemen expresan incertidumbre y lo que suceda, acrecentará el desafío geopolítico en tanto Israel y su entorno en los últimos cuarenta años encontraron balances a partir de un status quo que ya no es el mismo.

    El rol directo o indirecto de potencias extranjeras es crucial. La sutileza geopolítica siempre está presente, sobre todo si algún país produce 1.6 millones de barriles diarios de petróleo. Además, en la certeza que las nacientes democracias serán ambiguas en sus inicios, acuerdos madrugadores permitirán plataformas importantes en la región. Pero, desde una postura escéptica, será más difícil acuerdos a futuro, como la necesaria con la lejana Corea del Norte, si uno de no proliferación nuclear con Libia del 2003 terminó literalmente bombardeada desde occidente. Un tema de confianza en las relaciones internacionales versus una visión positivista de las mismas.

    Recordemos que muchas dictaduras mimetizadas de democracia lograron indulgencias de occidente en tanto fueron herramientas útiles en escenarios determinados. Afganistán como Irak, fue entrenado y eventualmente equipado desde occidente cuando el fantasma de Moscú amenazaba áreas de interés o influencia. Luego, aliados terminaron enfrentando a antiguos aliados. Por ello el caso de Siria merece especial atención. Se conoce que la represión de Bashar Al Assad es brutal como fue en Libia, pero la actitud de Europa y el propio Estados Unidos es ambivalente y casi piadosa. ¿Nuevamente la geopolítica utilitaria?.

    Por ello la construcción de nuevas democracias será incierta en una región con diversidad de etnias y cosmovisión, acaso algunas acostumbradas al control autocrático que las mantenía unidas. Está en ciernes un cambio cultural pues la sociedad árabe en general se construye sobre una plataforma religiosa y cuanto constituya marco legal, se cimienta en una postura teológica islámica que puede ir de la moderación al fundamentalismo. ¿Democracia y Sharia podrán cuajar fácilmente?. Depende de la tribu que tome el control.

    Comprensible que pueblos hundidos por décadas, reaccionen con júbilo al recuperar su libertad, pero resulta irónico que la muerte de Gadafi, haya dado lugar a celebraciones y reconocimientos de líderes mundiales como si la tiranía hubiese empezado ayer y no hace 42 años. Desde ultramar, esa alegría puede tener otras lecturas si se considera la importancia del Magreb Árabe como zona africana vecina de Europa. En juego sin duda, razones geopolíticas.

    Hay lecciones importantes de esta incipiente primavera: para los políticos, que una dictadura no es eterna y las conflagraciones pueden tener orígenes impensados. Para los geopolíticos, que el siglo XXI será de interesantes reacomodos en el tablero mundial con temas culturales más relevantes que los ideológicos. Los estrategas militares encontrarán extraordinaria, la movilización de recursos humanos vía redes sociales y notarán que los territorios a reconquistar serán frecuentes dentro de propias fronteras. Los economistas, que el riesgo geopolítico será parte de su lenguaje. Macchiavello seguirá recordado pues entre estados, la amistad es un tema de personas; priman los intereses. Mientras tanto Twitter y Facebook siguen confirmando que para la tecnología de la información y comunicaciones, las fronteras se han reducido a simples alusiones.

  • Narcotráfico y Vrae

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    Si el Plan Colombia por efecto “globo”, trasladó el centro de gravedad del narcotráfico al Perú, situación que nadie vaticinó como una gran amenaza, hoy la gravedad de la situación debe ser el centro de atención. Número de muertes en crecimiento por “ajuste de cuentas”, expansión de los sembríos de coca con mayor producción y exportación de cocaína, incremento del consumo interno de drogas, incapacidad para frenar el flujo de insumos químicos, que además los llamamos fiscalizados, incremento del número de “burriers”, presencia de carteles extranjeros y generación de clanes equivalentes peruanos, incapacidad para descubrir y juzgar el lavado de activos derivados del narcotráfico, exigua incautación de drogas en proporción a lo producido, crecimiento desmesurado de cultivos de amapola, escasas sentencias judiciales sobre capos importantes, plazos asombrosos para implementar medidas planteadas hace años y por si fuese poco, representantes de cocaleros elegidos en el ejecutivo y legislativo por votación popular. Estos, son algunos de los indicadores que muestran los niveles de penetración del narcotráfico en la sociedad peruana sin aparentes horizontes de control. Si las estadísticas sirven para determinar tendencias, estas indican que galopamos hacia un escenario de violencia como lo fue Colombia o es México por estos días, y que el narco-estado no está demasiado lejos.

    Entiéndase por narco-estado aquel en el cual los poderes principales así como las instituciones determinantes son influenciados en sus procesos de toma de decisiones de manera directa o indirecta en favor de estrategias que también pueden ser directas o indirectas para favorecer el narcotráfico, estas normalmente son imperceptibles a la observación común. Si algo garantiza la prolongación de este estado de cosas es violencia. El narcotráfico está asociado íntimamente a la violencia. El solo hecho de presenciar que ya no es solo la coca sino la amapola como alternativa y complemento, demuestra la vena delictiva y que las acciones del narcotráfico tienden a hacerse cultura en un segmento mayor de peruanos. En términos sicológicos, hay un reforzamiento de la conducta ante la incapacidad de combatirlos. La amapola no es un sembrío ancestral peruano que exija el respeto de costumbres y sentimientos andinos. Esto último, así como los sembríos de coca en lugares alejados del Perú donde tradicionalmente no existe el consumo de hojas de coca, nos alertan que no se puede seguir cediendo espacios, pues seguirán ocupándose mayores áreas hasta hacer masa crítica.

    Quien estas líneas escribe, ha sido parte del alto mando de las Fuerzas Armadas y por tanto testigo de excepción del problema en sus diversas dimensiones, especialmente en aquella ligada a la decisión política que creemos es el punto de partida para las soluciones. Pues, la decisión política significa poco o nada, sin la férrea convicción de implementarla, es decir alinear decisiones con acciones. No se puede negar el avance en el Valle del Huallaga, o algunos golpes importantes como aislados de Dirandro; pero el control de insumos químicos fue un rotundo fracaso. Y en cualquier estrategia, reducir los insumos químicos estrangula la producción de pasta básica y de cocaína. Este es un tema muy interesante, pues se conoce que algunos insumos que llegan a las cuencas cocaleras, son importados y su empleo es limitado en el mercado, sin embargo los volúmenes de importación se mantienen incólumes. Un gran negocio sin dudas.

    La erradicación es un dilema por estos días y creo no merece serlo. Se deben respetar las costumbres ancestrales de la población andina que necesita la hoja de coca para el “chacchado”, pero ello es mínimo y todos lo sabemos. También es cierto que mucha gente pobre baja del ande para mejorar sus condiciones de vida en la rentabilidad de la coca. Ellos son sin embargo, pequeños parceleros. ¿Qué sucede con las grandes plantaciones que no son para el consumo humano y claramente van al narcotráfico?, o aquellas ubicadas en las riberas del Putumayo donde nadie tiene la costumbre de “chacchar” y claramente son para el narcotráfico?. Más aun, aquellas plantaciones en lugares alejados del Vizcatán bajo la sombrilla de los capos del terrorismo. Hay que erradicarlas. En Tambopata, Inambari, La Convención, Aguaytía, etc, los cultivos se expanden como manchas de aceite. Son solo algunos lugares donde pronto se darán muestras de violencia pues los capos demandan seguridad armada para el trasporte, vigilancia de pozas, trasteo de insumos, etc.

    Alguna vez plantee la posibilidad de un “subsidio por erradicación”, para los pequeños parceleros o cocaleros pobres, quienes podrían dejar de ser parte del problema y convertirse en parte de la solución, es decir involucrarse en la tarea de erradicación. Esta es una posibilidad concreta que garantiza el éxito en el largo plazo, pero conlleva asegurarle la sobrevivencia mediante una subvención por un plazo definido, el que tome generar producción sana, implica por tanto la inmediata sustitución de cultivos. Ayudar a dotar de valor agregado que permita competir con el precio de la coca, en este esquema, es una acción ineludible del estado, sin ambages que no deje las soluciones en manos del mercado e invertir en plantas procesadoras de café, cacao, frutas, etc., obviamente ello es solo parte de la solución, pues para obtener éxito, más que nunca se requiere que todas las fuerzas del estado puedan contribuir desde diversos ángulos y evitar que esta guerra se pierda por cansancio.

    La herencia que asume este gobierno es difícil y como se aprecia, el problema tiende a una mayor complejidad. La reacción habrá de ser enfática, firme y desde ahora. No hay tiempo que perder. Atañe a la seguridad y defensa nacional y es responsabilidad del estado asumir la defensa, con todos los medios al alcance y no solo con la Policía Nacional.
    Del mayúsculo problema que es el narcotráfico en su conjunto, el Vrae es solo uno de los focos, agravado por la presencia de una nueva expresión de Sendero Luminoso que hoy juega a ganarse el apoyo de la población. Justamente lo que el estado a través de sus sistemas debe realizar. Los hermanos Quispe Palomino tienen en el narcotráfico su base logística y estarían por vez primera, cerca de lograr una verdadera base de apoyo social con los cocaleros que amparan su accionar en el apoyo mutuo. Asunto complejo si esa población cuya adhesión hay que ganar, vive de la coca o sus derivados en casi un 90%, en una zona donde campea la pobreza y todas las precariedades derivadas de la ausencia del estado. Paradójico, pero visto desde Lima la presencia del estado es poca y vista por los naturales, es excesiva pues perturba un modo de vida ya consolidado, como lo expresa Raúl Gonzales. El “modelo Vrae” de grupos terroristas y narcotráfico apareados en interés común, puede ser replicado en otras cuencas y solo será cuestión de tiempo si no se adoptan acciones con verdadera convicción de vencer en todos las etapas y dimensiones del fenómeno: lavado de activos, control de insumos químicos, justicia, erradicación, trasporte, comercialización, etc,. ¿Veremos algún día a un varón de la droga de cuello y corbata, lavador de activos y cabecilla soterrado del narcotráfico, sentenciado por el poder judicial?. Ello marcaría un giro importante como positivo en esta guerra pues sería expresión que los sistemas funcionan de manera articulada.

    En el siglo XXI, las batallas para conquistar áreas estratégicos siguen vigentes, con una gran diferencia; que tiene la característica de reconquista de espacios controlados por el crimen y se da al interior de nuestro propio país. Debemos controlar todos los espacios de nuestro territorio. Por otro lado, si el crimen organizado que campea en Centro América logra posicionar sus métodos en nuestro país atraídos por el estado de cosas, entonces seremos testigos de un efecto multiplicador de la violencia. Entonces, ningún recurso del estado puede ponerse de perfil en este problema, los gobiernos regionales en el caso del Vrae por ejemplo, miran el problema como extraño a sus responsabilidades, cuando deben ser los principales interesados. Las tropas de las Fuerzas Armadas y ejercito en particular no pueden ser más los soldados bisoños de conscripción. Al respecto, se consiguió la Ley de Tropas Especialistas o profesionales a fin de crear un núcleo permanente que se complementen con los conscriptos y reduzca el efecto rotativo de tropas. Sin embargo el MEF se encargó de congelar el tema. Cuanto más tarde peor.

  • Democracia Participativa y Gobernabilidad

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    La democracia participativa en un Perú tan diverso y compartimentado, merece especial atención si esta debe consolidarse y la población percibir los beneficios de un sistema entendido mas como sinónimo de elecciones y votación. En agosto el diario El Comercio desarrolló un extraordinario evento democrático en Huaraz, denominada Audiencia Regional que reunió casi un millar de personalidades de la región. Alcaldes provinciales y distritales, gobernadores, congresistas o sus representantes, presidentes de comunidades, el presidente regional, consejeros y ciudadanos de todas las clases sociales, hicieron sentir su voz para reclamar, proponer o denunciar publicamente, en un ejercicio de apertura, tolerancia y franqueza. Esta interacción, permitió palpar que la democracia puede ser un medio para mejorar las condiciones de vida o cuando menos para interactuar y sentirse parte del sistema. Un evento ejemplar que podría apreciarse como una signo de inclusión política.

    Ancash es la región más segmentada del país, con 20 provincias y 166 distritos. Estos ultimos representan mas del 9% de la totalidad de distritos del país, sobre un territorio que es solo el 2.6% del ámbito nacional. Su accidentada geografía comprende tres cordilleras: la llamada Cordillera Negra, Cordillera Blanca (hoy casi marron) y la de Huayhuash; ello contribuye a esta segmentacion, como también al deseo por tener una administración propia, si de esa forma el estado llega por fin a cubrir vacíos históricos donde el hombre andino, camina en círculo sin encontrar una salida a su situacion de pobreza, pues de la nada, nada sale.

    Pero, también Ancash posee enormes oportunidades en turismo, agricultura minería, energía eléctrica, pesquería, piscicultura. Alguna vez el Callejón de Huaylas fue gran exportador de flores y Chimbote fue el primer puerto pesquero del mundo. Hoy esto es parte de la nostalgia. La cordillera Blanca tiene siete picos con más de 6 mil metros de altitud liderados por el Huascarán y el Huandoy, que son atractivos naturales. Cuenta con el Alpamayo reconocido como la montaña más bella del mundo por ser un triángulo casi perfecto, el Callejón de Huaylas es de una belleza sin par, como Conchucos con sus restos arqueologicos en Chavín de Huántar. Es decir un cúmulo de posibilidades. Pero también serias amenazas.

    La desnutrición infantil alcanza el 40% y pueblos con más de 40 mil personas como Chiquián tienen solo un médico. Escasos hospitales en una región con más de un millón de habitantes. Si el ratio es uno por cada 120 mil pobladores el déficit es alarmante. En Huaraz el hospital “Victor Ramos Guardia”, cruje por obsolescencia tecnológica e incapacidad para atender a una población tan densa. La contaminación ambiental es otra amenaza o la reducción de los volúmenes de agua de sus lagunas producto del cambio climático. La distribución del canon minero permite que algún distrito reciba centenares de millones, mucho más que el propio gobierno regional. Pero hay amenazas mayores. Alguien citó a Alfredo Barnechea y su expresión “Ancash se pudre en plata”, a lo que el ciudadano contrastó: “Ancash se pudre en corrupción”. Severas expresiones que parecen definir una tendencia. Vale mencionar la claridad del Presidente Regional para exponer sus conclusiones, sin la beligerancia esperada y con argumentos técnicos que explicaban su perspectiva. Qué bueno sería que el gobernante regional replicase estas audiencias para definir prioridades, dar transparencia y fortalecer la gobernabilidad.

    En términos de gestión moderna, esta práctica democrática es un ensayo en búsqueda de una visión compartida entre líderes regionales y locales, para alinear objetivos y recursos en una región compleja que demanda rapidez en la inversión pero una indispensable priorización. Se requiere urgente normatividad para gobernantes regionales y locales que establezca con claridad un orden de prioridad en las inversiones. Ergo, no se puede invertir en un coliseo de gallos o coso taurino si se tiene poblaciones sin una posta médica o sin servicios de agua y desagüe. Son conocidos los monumentos a la hoja de coca, al sombrero, a la maca, etc. Primero, los servicios básicos.

    Ancash, la “tres veces Huaylas”, es reconocida como la región que más presupuesto tiene. La visión de convertirla en la más próspera del Perú no es utópica. Hay posibilidades y oportunidades. Perfeccionar la gestión y escuchar y volver a escuchar debe ser una práctica a partir de esta lección democrática de la Audiencia Regional. Pero, “hay un fantasma que recorre Ancash y el Perú entero, el fantasma de la corrupción”. Este gobierno ha ofrecido una cruzada para combatirla. Por ello apostemos. Pero también por este modelo de democracia participativa que disuelva intentos de solución empleando la violencia que siembra destrucción y muerte.

  • El complicado ajedrez geopolítico en Asia

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    Asia es el continente más grande y poblado del orbe. Cuatro mil millones de personas alcanzan el 60% de la población mundial. Es fuente de las mayores reservas petroleras y cuatro de los cinco mayores productores mundiales son asiáticos. Su extraordinario crecimiento económico no está exento de apuros en una región donde la presencia extranjera desde Marco Polo para bien o para mal, es una constante.
    China es segunda y Japón la tercera economía del mundo pero además Rusia, India y China, son tres de las cinco economías emergentes conocidas como BRICS. En Asia están también: Irán, Israel, Líbano, Siria, Irak, Afganistán, Corea del Norte, entre otros, países grandes y pequeños y fuente de inestabilidad frecuente.

    En ajedrez, un gambito permite ceder piezas para ganar una mejor posición. En este ajedrez geopolítico reciente sobre tableros asiáticos el primer gambito lo realiza EEUU cuando su presidente enfatiza que es una potencia del Pacífico, en clara alusión que su liderazgo por casi cien años en el Atlántico Norte y con una Europa en recesión, pasaría a una segunda prioridad para posicionarse mejor frente a actores del Pacífico.

    En jugadas anticipadas, EEUU firmó tratados de defensa mutua con Japón, Corea del Sur, Filipinas, Taiwán, entre otros. Tiene base propia en Hawái y una muy grande en Corea del Sur. El año 2008 vendió armas a Taiwán por 6,500 millones de dólares que irritó a China para quien Taiwán es la “isla rebelde” a recuperar y parte irrenunciable de su territorio. ¿Es Taiwán un alfil frente al rey?.

    El 31 de diciembre último, EEUU promovió sanciones contra la República Islámica de Irán, cuarto productor de petróleo en el mundo, con programa nuclear propio y promotor en Oriente Medio de Hezbollah contra Israel. La respuesta no fue perezosa y el primer día del año Irán probó misiles en belicosa respuesta en pleno Golfo Pérsico (Estrecho de Ormuz), escenario de dos guerras en 20 años. Cualquier contingencia con Irán tendría otros actores espontáneos, Israel uno de ellos.

    De otro lado el reenfoque ruso en Asia responde a una sumatoria de hechos recientes y lejanos, algunos más visibles que otros. Rusia que se acercó a Europa y la OTAN sin muchos resultados, replanteó su juego y logró alianzas económicas con China y otros países del área. Acercamiento que durante la guerra fría EEUU buscó y logro neutralizar. Una alianza Chino-Ruso no es moneda corriente pues además de crecientes economías, son potencias nucleares con capacidades estratégicas (satelitales, submarinos, portaviones, etc.) aptas para jugar roles en todo el globo. El eje Moscú – Pekín está cada vez más sólido.
    Ambos vienen desarrollando jugadas importantes. Un oleoducto desde la Siberia los une desde el 2011 y tienen el difícil reto de llevarlo por territorio de Corea del Norte comunista, hasta la prospera y sorprendente Corea del Sur. Por cierto China y Rusia cooperan con la antípoda Corea del Norte nuclear que padece hambre, y serán los primeros en decir su palabra en cualquier contingencia coreana norte-sur. Una vez más el ajedrez geopolítico ubicaría a EEUU y Rusia frente al tablero, esta vez sobre el Pacifico y China muy cercano al segundo no será mero espectador.

    China por su parte desarrolla un intenso esfuerzo de integración comercial con India. Carreteras y ferrocarriles a través de Myanmar (ex Birmania) acercan a los dos países más poblados del mundo. India no es un socio fácilmente reclutable y eso también lo sabe EEUU, pero su peso específico en la región y en el mundo no es desdeñable.

    En el marco de la OTAN, EEUU cuenta con aliados confiables con capacidad nuclear: Francia y Gran Bretaña. El tablero asiático es más complejo pues hay al menos cinco países con capacidad nuclear y por tanto tienen “agenda propia” o la presumen: Rusia China, India, Pakistán y Corea del Norte, con Israel como incógnita e Irán buscando entrar a esta élite. El ajedrez habrá de ser fino y los caballos no podrán ser empleados como martillos, en un ajedrez geopolítico bastante energético.

    Cuando un evento es lejano muchas veces las percepciones pueden ser hasta indiferentes. Pero en un mundo tan interactivo, cuanto suceda al otro lado de la tierra nos incumbe. Especialmente si China es hoy nuestro primer socio comercial o si el presidente de Irán y líder de un régimen fundamentalista se pasea por el vecindario latinoamericano. Es imperativo estar atentos al ajedrez geopolítico mundial.

  • UNASUR en Perspectiva – Caretas

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    El ex Comandante General del Ejército analiza la cumbre del Consejo de Defensa Sudamericano, que reunió en Lima a 12 ministros de Defensa de la región, la semana pasada, y que concluyó con la aprobación de un ‘Plan de Acción’ que propone ‘transparentar’ las compras militares en Sudamérica. Guibovich se pregunta si la homologación del gasto militar tiene sentido en una región con países armados hasta los dientes y otros con las botas raídas.

    Henry Kissinger, en un ejercicio de geopolítica acertada, decía que América del Sur se movería en la dirección que lo haga Brasil, a partir del enorme peso específico de un país de más de 8 millones de kilómetros cuadrados, que limita con todos las naciones de la región, excepto Chile y Ecuador.
    La influencia que este país-continente ejerce en la región es natural.
    América del Sur tiene un enorme potencial. Veamos por qué:

    – Posee 17’800,000 kilómetros cuadrados, superando a la Federación Rusa.

    – Tiene casi 400 millones de habitantes, una cifra mayor a la de EE.UU.

    – Es fuente del 27% del agua dulce del planeta y tiene una inmensa reserva forestal.

    – Se ubica entre dos océanos, los más importantes del mundo, Pacífico y Atlántico, y posee hidrocarburos cuando menos para los próximos 100 años.

    – Tiene 2 idiomas predominantes y a su vez fáciles de entenderse mutuamente, como parte de una cultura próxima en valores e historia.

    – El PBI de Sudamérica bordea los US$ 2’400,000 millones de dólares. Una región nada desdeñable desde donde se le mire.

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    Secretaria general de Unasur, la diplomática colombiana María Emma Mejía, discute con el ministro de Defensa, Daniel Mora Zevallos, durante la cumbre de la semana pasada en Lima.

    LA INTEGRACIÓN MILITAR

    La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en sus inicios, fue concebida como una aspiración de corte económico. Hasta que en la Cumbre Suramericano del año 2004, en el Cusco, empezó a fortalecerse la idea de una integración mayor. Luego de muchas discusiones, en mayo del 2008, en Brasilia, se concretaron 21 objetivos específicos y la determinación de construir una identidad y ciudadanía sudamericana integrada en lo político, económico, social, cultural, ambiental, energético y de infraestructura. Hasta entonces no se hablaba de una integración militar, aunque sí de una cultura de paz. Más tarde, en marzo de 2009, en base a la propuesta del entonces presidente brasileño Ignacio ‘Lula’ Da Silva, nace el Consejo de Defensa Suramericano (CDS). Fue durante el Consejo Extraordinario de estados miembros de Unasur en Santiago de Chile.

    Los objetivos establecidos en su carta de nacimiento son tres: a) consolidar Suramérica como una zona de paz, base para la estabilidad democrática y el desarrollo integral de nuestros pueblos, y como contribución a la paz mundial. b) Construir una identidad suramericana en materia de defensa, que tome en cuenta las características subregionales y nacionales y que contribuya al fortalecimiento de la unidad. c) Generar consensos para fortalecer la cooperación regional en materia de defensa.

    Loables y ambiciosos los objetivos. Se hizo la salvedad de que no es una alianza militar sino un Consejo que busca la seguridad cooperativa y no colectiva. De ahí a convertirse en una alianza será cuestión de tiempo, si la percepción predominante es que existen amenazas cada vez más comunes.

    HOMOLOGACIÓN DE GASTOS

    Está en el recuerdo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), una creación americana de 1947, anterior a la propia OTAN que establecía «… un ataque armado por cualquier estado contra un estado americano, será considerado como un ataque contra todos los estados americanos…». El tratado fue invocado en numerosas oportunidades sin ningún resultado. El caso más emblemático fue el de Las Malvinas, cuando EE.UU. prefirió adherir a sus compromisos con la OTAN y renunció a cumplir el TIAR.

    Otros países que pudieron hacerlo se pusieron de perfil y alguno colaboró pero en sentido inverso. Sin embargo, a raíz del ataque terrorista del 11 de setiembre, en Nueva York, nuevamente se invocó al tratado.
    Cual fuere su destino, no podemos olvidar los antecedentes del TIAR, que solo sirvió para que Costa Rica disuelva sus Fuerzas Armadas en un acto extremo de buena fe. Se habla por estos días de homologación de gastos militares y suena interesante. Sin embargo habría que preguntarse: ¿Cuál es el punto de partida, si tenemos en la región países armados hasta los dientes y otros con las botas raídas?

    Si no se consideran las asimetrías actuales, homologar gastos será solo un ejercicio de buenos propósitos. Además, deben considerarse temas pendientes de solución entre países limítrofes, que no son pocos: las aspiraciones bolivianas de salida al mar; las diferencias ideológicas entre muchos países que, de manera indirecta, generan inestabilidad en otros; las diferencias culturales al interior de cada país y entre países; la escasez de recursos energéticos y de agua. Y muy especialmente, el rol hegemónico buscado de manera incesante en un mundo cada vez más pequeño y multilateral, que lo hace mucho más incierto.

    Está en camino el Consejo Social Suramericano. En ese contexto habrá que ver el rol de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que alguna vez se sugirió debería tener una fuerza militar. El camino no es llano en una región extremadamente rica como diversa. Es una apuesta catalizar la integración de América del Sur. Veamos cómo se elabora.

  • Perú y Chile: La transición permanente

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    Los países latinoamericanos viven sus relaciones en constante reacomodo. Especialmente desde 1,959, el comunismo buscó y encontró socios ideológicos en parte reavivados hoy desde otra perspectiva. Ello se complementa con alineamientos de orden económico y cultural.
    Sudamérica, tiene su propio ensamble en base a intereses coyunturales con la característica, que esos intereses pueden cambiar según se suceden los gobiernos. Por su parte, Perú y Chile viven un tránsito permanente en sus relaciones que pueden pasar del deshielo promisorio al congelamiento o acaso la fricción, por declaraciones o actitudes obstinadas, algo beatonas y poco transparentes a ambos lados de la frontera.

    El siglo XXI, halló al Perú con «sangre en el ojo», producto de la entrega de armas por Chile al país del norte en pleno conflicto. Al ser garante de un protocolo, existía la esperanza que junto a los otros tres, fuese totalmente neutral. No todos lo fueron y lo sucedido degradó las relaciones y reavivo más las desconfianzas sempiternas.

    Las relaciones peruano-chilenas nunca van a mejorar si no tenemos el coraje de confrontarlas con realismo y definir los problemas sobre los cuales han casi naufragado. Recordemos que en materia de estados, la amistad es cuestión de personas y por delante están los intereses. Si lo anterior es cierto, el problema se encuentra en los intereses comunes no hallados, que permitan que las relaciones no sean de amor y odio, sino de compartir visiones en un tiempo y espacio privilegiados frente a la región de mayor crecimiento y un mundo cada vez mas pequeño y demandante.

    Por otro lado, la reciente buena química entre los presidentes García y Piñera u otras en el futuro, edulcoran la diplomacia, pero al final del día no determinan, pues la propia alternancia democrática se encarga, de colocar en el poder nuevos actores que a pesar de las políticas de estado, pueden añadirle visiones particulares a la bilateralidad.

    Así como coexisten comunidades diversas en procesos de transición a la modernidad, por igual, Chile y Perú coexisten y sus relaciones no han alcanzado un punto finito donde la transparencia reemplace a la lobreguez, la modestia a la petulancia, la confianza a la malicia. Por ello están siempre en tránsito. Pero, ¿en transición a dónde? He ahí la cuestión.

    Los dos países pueden generar sinergias extraordinarias si encuentran equilibrios y balances en sus relaciones en ocasiones precarias y carentes de empatía en una suerte de yin yang que en momentos suena a yin-yin por obtusas para aceptar y administrar diferencias por vía directa como la imposible, que condujo finalmente a La Haya. Pero, es La Haya y su veredicto la gran oportunidad para iniciar una nueva y definitiva historia, con madurez y apego a la legislación internacional. Si en una querella alguien gana y alguien pierde, que la frustración no degenere en fricción, menos en agresión de uno u otro lado pues tendríamos otro siglo perdido y funestas consecuencias para futuras generaciones. Si la tolerancia a la desazón es superior, el horizonte será de convergencia inevitable.

    Impasses y percepción de impasses, han sido frecuentes. Con o sin razón. Mas, el simple hecho de haberlas sobrellevado o superado indica que subyace un espíritu poco estimulado, digno de mejores destinos. Liderazgos visionarios, que no centren la vecindad solo en los negocios que parece lo más feliz en la actualidad dual, son necesarios en momentos cruciales de cuasi definición de las relaciones de dos pueblos. Ecuador y Perú vienen dando un ejemplo de cómo superar diferencias históricas, en silencio, con humildad pero con propósito. La tendencia mundial clama por bloques, alianzas, comunidades, etc, Chile y Perú pueden hacerlo. Menos murmuro y más cooperación seria la apuesta ganadora.

  • A propósito del VRAE – Caretas

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    El VRAE sintetiza el desafío más serio de la sociedad peruana en la actualidad y debe ser un axioma que involucre a toda la sociedad y no solo a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

    Fernando Rospigliosi, reconocido analista, sugiere que el énfasis en la Inteligencia y empleo de Fuerzas Especiales bastan para combatir y reducir a los terroristas (para “abatirlos o capturarlos”, dice), recogiendo la tesis de Craig Collier.

    Critica como majadería la propuesta del ministro Daniel Mora de emplear la ingeniería militar, pues cree que los terroristas no se inmutarán ante el desarrollo y habrá corrupción.

    Recordemos, sin embargo, que es crucial ganar la adhesión de la población con obras de desarrollo en lugares donde la extrema pobreza es una injuria y que su cooperación enriquecerá la inteligencia.
    El campo de batalla en esta guerra es la población, y allí hay que ganarla. No hay terrorismo que adquiera significación sin apoyo de la población.
    VRAE incluye espacios de cuatro regiones.]El desarrollo permite que los neutrales, que son la mayoría, se adhieran a quienes luchan por la pacificación

    Es cierto que hay terrorismo incluso en países ricos, pero cada caso es diferente, no existen fórmulas mágicas.
    Se construyen estrategias en base a la realidad local y las lecciones aprendidas. Los principios de la guerra como ciencia son comunes, pero su aplicación en cada caso demanda procedimientos diferentes y únicos. La guerra se vuelve así en un arte.

    Por su lado Gustavo Gorriti, otro analista importante, apuesta por replicar “las experiencias exitosas con medidas suaves, como las acciones de desarrollo, con participación de la gente, que son mucho más eficaces que las fundamentalmente represivas.”

    Gorriti y Rospigliosi presentan coincidencias y divergencias. Queda claro que la combinación de opciones es sinérgica.

    No solo David Petraeus, sino los británicos en Basora, Iraq, tuvieron éxito en la línea de “ganar los corazones y las mentes”.

    En lugar de criticar argumentos, planteo reflexiones e insumos:

    • Las fuerzas de defensa nunca deben ser degradadas. Su recomposición toma tiempo. Aún no se recupera la capacidad operativa que enfrentó fenómeno diferente en décadas anteriores.
    • Las tropas que combaten en el VRAE desarrollan una tarea titánica si consideramos las condiciones a las que fueron reducidas al año 2007. Hay allí peruanos notables que retan la muerte en defensa de la sociedad.
    • Los sistemas de Inteligencia deben ser continuos y si existe corrupción, hay que curar al enfermo.
      Recomponer una Inteligencia eficaz puede tomar décadas. Se agrava por la alta rotación, cuando en Inteligencia “el mejor archivo, es el hombre”.
    • Las tropas combatientes que arriesgan la vida requieren la tranquilidad de saber que representan a una sociedad que las respalda y un Estado que las toma en serio y les brinda respaldo legal. Ello implica liderazgo y apoyo del más alto nivel.
    • Los gobiernos regionales de Junín, Huancavelica, Ayacucho y Cusco deben hacer suyo el problema, involucrarse y no mirar desde lejos.
    • Se requiere triplicar la cantidad de helicópteros, considerando que siempre habrá un tercio o más en mantenimiento. Solo el Ejército colombiano tiene más de cien helicópteros de última generación para sus fines.
    • Todo el Estado debe entender por igual lo que significa un Estado de Emergencia. Para las FFAA, es actuar de inmediato. ¿Cuánto tiempo toma a otros sectores alinear acciones? ¿Cuántas postas o escuelas se han construido en parajes donde el Estado es una entelequia? ¿Cuántos puestos policiales se han restablecido donde fueron abandonados hace 25 años? Poco o nada.
    • Los terroristas desarrollan una estrategia sin tiempo y actúan en función a las circunstancias. Poner un Día D para finalizar esta guerra es imposible. Este tipo de conflictos termina adelgazándose progresivamente y no hay armisticio.

    Pensemos cómo el terrorismo es capaz de asesinar con saña, derribar rascacielos y matar miles de personas en el país más poderoso del mundo.

    ¿Por qué no se hizo o hace en el VRAE mucho de lo mencionado? La línea de base de lo que se viene haciendo es muy baja y lenta, y la contraparte social no va de la mano con las operaciones militares.

    Y, es cierto, “hay un fantasma que recorre no solo el VRAE sino el Perú entero, el fantasma de la corrupción”. Este gobierno ha ofrecido una cruzada para combatirla. Apostemos por ella.

  • Por: Jacqueline Fowks (Entrevista). Sendero tenta retornar à vida política no Peru – Diario Estado de Sao Paolo

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    Há duas semanas, o «camarada Artemio», último líder do comitê central da milícia maoista Sendero Luminoso ainda em liberdade, foi capturado em uma selva no Peru. A prisão dá início a mais uma série de tarefas pendentes para o governo de Ollanta Humala e para as forças de segurança do país, que há 20 anos tentam acabar com a guerrilha, desde a captura do fundador Abimael Guzmán em setembro de 1992.
    A prisão de Artemio, ou Florindo Flores Hala, coincidiu com a tentativa da organização peruana de retomar outra via de atuação no país: a política.

    Em janeiro, o Movimento pela Anistia e os Direitos Fundamentais (Movadef) – organização formada por ex-integrantes da milícia – tentou se inscrever como partido político. Apesar de ter apresentado as assinaturas de 300 mil habitantes do país para respaldar sua inscrição, o pedido foi negado.

    O curioso, no entanto, foi que dezenas de jovens do Movadef não tinham quase nenhum conhecimento sobre o que o Sendero Luminoso representou para o Peru no passado recente do país e não sabiam sequer dizer quem era Abimael Guzmán e de quais crimes ele foi acusado.

    Em entrevista conedida ao Estado, o jornalista Gustavo Gorriti, principal pesquisador peruano sobre temas relacionados ao Sendero Luminoso, disse que, apesar de o grupo seguir as diretrizes políticas de Guzmán, o Movadef, por sua vez, busca atingir outros objetivos com sua entrada na política peruana.

    «O movimento procura intervir na vida política legal e, em seu programa, está a solução dos problemas derivados do conflito, uma anistia e a melhora das condições carcerárias dos líderes (senderistas) que estão presos.»

    Para Diego García-Sayán, presidente da Corte Interamericana dos Direitos Humanos (CIDH) e da comissão de alto nível para o Lugar da Memória, o diálogo na sociedade peruana sobre os episódios de violência ocorridos entre 1980 e 2000 ainda está «travado».

    «Há dificuldades para atingir consensos absolutos (sobre os relatos do conflito interno)», disse García-Sayán. «É preciso um tempo para que os fatos sejam digeridos, mas há a necessidade de uma mensagem que possa prevenir que, no futuro, o terrorismo volte a ocorrer.»

    Futuro. A prisão de Artemio levantou dúvidas em relação ao futuro do Sendero Luminoso no país. O guerrilheiro era o líder da milícia no Vale Huallaga.

    «Ele esteve nessa região entre 1982 e 1983. Ascendeu rápido dentro da guerrilha. Quando ocorreu o ataque contra a delegacia de Uchiza, em março de 1989 (que deixou dez policiais mortos), ele já era o responsável na zona e, acho, membro do Comitê Central do Sendero», disse Gorriti.

    A outra facção remanescente do Sendero Luminoso atua no Vale do Rio Apurimac-Ene (VRAE) e é liderada por Victor Quispe Palomino, conhecido como «camarada José», que se movimenta em setores isolados das regiões de Ayacucho, Huancavelica e Junín – e também em zonas de produção de folhas de coca e cocaína.

    O grupo de José possui maior poder de fogo do que tinha Artemio em Huallaga porque, nos últimos anos, os guerrilheiros de sua facção se apoderaram de armas e equipamentos de comunicação obtidos em emboscadas contra as Forças Armadas.

    Para o ex-comandante-geral do Exército peruano Otto Guibovich, há três cenários após a captura de Artemio. Segundo ele, cada um deles implica em ações do governo não só no âmbito militar ou policial. Comandante em Tingo Maria em 1991, a área de atuação de Artemio, Guibovich disse que um desses cenários pode implicar que «o narcotráfico se apodere dos aliados de Artemio e retome o domínio no Huallaga», assumindo o controle das tarefas ilegais. Outra possibilidade é que José, do VRAE, tente obter o domínio do Huallaga. «Com tantas pessoas sem direção nem controle, ele pode enviar alguém para assumir «, disse Guibovich.

    O ex-militar descreve o Sendero Luminoso do VRAE como possuidor de um forte componente ideológico, diferente do grupo liderado por Artemio e Guzmán. Esses militantes têm 70 jovens que compõem a força principal do grupo e também usam crianças na luta armada.

    A terceira possibilidade é que o governo peruano aproveite o êxito da captura de Artemio e mantenha a pressão policial e militar no Huallaga, tentando consolidar um projeto de desenvolvimento na região, onde não há a presença do Estado. «Após a queda de Guzmán, esse mesmo erro foi cometido: o de achar que o trabalho havia acabado», disse Guibovich.

    Diario Estado de Sao Paolo
    http://www.estadao.com.br/noticias/impresso,sendero-tenta-retornar-a-vida-politica-no-peru-,840541,0.htm

  • Nacrotráfico y convicción de vencer – Caretas

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    Si el Plan Colombia por ‘efecto globo”, trasladó el centro de gravedad del narcotráfico al Perú, que nadie vaticinó como gran amenaza, hoy la gravedad debe ser el centro de atención de todos los peruanos. Numero de muertes en crecimiento por “ajuste de cuentas”, expansión de sembríos de coca, mayor producción y exportación de cocaína, incremento del consumo interno de cocaína y drogas sintéticas, incapacidad para frenar el flujo de insumos químicos fiscalizados (IQF), incremento de “burriers”, presencia de cárteles extranjeros y generación de equivalentes peruanos, lavado de activos indetectables, exigua incautación de drogas en proporción a lo producido, crecimiento desmesurado de cultivos de amapola, escasas sentencias judiciales sobre capos significativos, desidia para implementar medidas planteadas hace años y por si fuese poco, representantes de cocaleros elegidos en el ejecutivo y legislativo por votación popular. Estos indicadores muestran el posicionamiento del narcotráfico en la sociedad peruana y sin claros horizontes de control. Si las estadísticas sirven para determinar tendencias, estas indican que galopamos hacia un escenario de violencia como aún es Colombia o más grave como en México y que la posibilidad del narco-estado no está lejana.

    Entiéndase por narco-estado aquel, donde los poderes del estado e instituciones determinantes son influenciados en la toma de decisiones de manera directa o indirecta en provecho de estrategias, que también pueden ser directas o indirectas para favorecer al narcotráfico, hechos poco perceptibles a la observación común. La amapola que crece aceleradamente como complemento, confirma la avezada vena delictiva y el reforzamiento de conducta de los narcotraficantes que buscan hacer cultura ante la incapacidad por combatirlos. La amapola, lo sabemos, no es un cultivo ancestral peruano. Esto, y la proliferación de sembríos de coca en lugares donde no existe el “chacchado”, nos alertan el riesgo de seguir cediendo espacios, que los delincuentes ocuparán hasta hacer masa crítica y asegurarle más violencia al Perú.
    He sido parte del alto mando de las Fuerzas Armadas y testigo del problema en sus diversas dimensiones, especialmente aquella ligada a la decisión política que creemos, es el inicio de las soluciones. Pues, la decisión política significa poco o nada, sin la convicción de implementarla en los niveles de ejecución, alineando decisiones con acciones. No se pueden negar avances en el Valle del Huallaga, o golpes importantes como aislados de Dirandro; pero el control de IQF es un rotundo fracaso. Y en cualquier estrategia, la reducción de insumos es vital para estrangular la producción y refinado de cocaína. Un tema interesante: muchos insumos que llegan a las cuencas productoras, son importados y sus volúmenes exceden las necesidades del mercado legal, sin embargo los márgenes de importación se mantienen incólumes. Un gran negocio sin dudas.

    La erradicación es un dilema por estos días y no merece serlo. Se deben respetar las costumbres ancestrales de la población andina que necesita la hoja de coca para el “chacchado”, y comprender a la gente pobre que baja del ande hacia la ceja de selva para mejorar sus condiciones de vida en la rentabilidad de la coca. En realidad la gran mayoría de agricultores cocaleros son pequeños parceleros pobres. ¿Qué sucede con las grandes plantaciones que claramente van al narcotráfico? o aquellas ubicadas en el Putumayo o en Ramón Castilla, donde nadie tiene la costumbre de “chacchar” y alimentan la cadena narcotraficante?, ¿cómo seguir indiferentes con sembríos de coca en lugares alejados del Vizcatán bajo la sombrilla de capos del terrorismo?. La opción es clara, hay que erradicarlos con la certeza que la erradicacion per se, no es solucion única ni definitiva, sino parte importante de un engranaje que incluye, control de IQF, interdicción por aire, mar y tierra, cultivos alternativos con generación de valor agregado, vías de comunicación para extraer la producción legal, establecimiento de plantas procesadoras de café, cacao, frutas, etc.

    En Tambopata, Inambari, La Convención, Aguaytía, Ramon Castilla, Putumayo, etc, los cultivos de coca se expanden como manchas de aceite en una version de “efecto globo” interno. También la amapola en más de diez regiones. En estos lugares, pronto se incrementará la violencia pues los cabecillas demandan seguridad armada para la vigilancia de pozas, trasporte, trasteo de insumos, así como la competencia por espacios o rutas, las disputas internas por el control de los cárteles, etc situación que puede ser aprovechada por los movimientos terroristas activos, o aquellos que puedan resucitar o generarse.

    Alguna vez esbocé la posibilidad de un “subsidio por erradicación”, para los pequeños parceleros pobres, a fin de involucrarlos en la erradicación pasando de ser parte del problema a ser parte de la solución. Es una posibilidad concreta en el mediano y largo plazo, pero conlleva asegurar la sobrevivencia al pequeño productor mediante una subvención por el tiempo que tome generar productos legales e implica la inmediata sustitución de cultivos. En este esquema el estado no puede estar ausente y dejar las soluciones en manos del mercado pues la enfermedad tiende a hacer metástasis en un organismo intrínsecamente débil. No hay tiempo que perder en disquisiciones pues atañe a la seguridad y salud de todos los peruanos.

    De este mayúsculo problema, el Vrae es solo uno de los focos, agravado por una nueva expresión de Sendero Luminoso que hoy juega a ganar el apoyo de la población. Justamente lo que el estado debe hacer. Los hermanos Quispe Palomino tienen en el narcotráfico su fuente logística y están por vez primera, cercanos a lograr una real base de apoyo social con los cocaleros en una ecuación de apoyo mutuo. No hay que ser brujo para darse cuenta que pronto embriones terroristas serán sembrados en otras cuencas y con ello el “modelo Vrae” de terrorismo y narcotráfico apareados en interés común, se multipliquen.

    ¿En este escenario que hacer? Mucho por cierto. Lo primero además de la decisión política es tener la convicción de vencer en todos los planos sin idas y venidas como hasta ahora. Las idas y venidas desde hace dos décadas, que incluyeron ceder la iniciativa y libertad de acción al terrorismo, han costado cientos de vidas. ¿Quién o quienes responden por ellas?. Pero el Vrae es también la prueba de fuego y vencer ahí será decisivo pues permitirá replicar lecciones aprendidas.

    Si hay convicción, se podrán implementar las garitas de control, multisectoriales, donde la coordinación y el control mutuo, impidan la corrupción y el flujo de IQF. Se podrán emplear tropas profesionales y no soldados bisoños cuando el reglamento de la ley de tropas especialistas no siga encarpetada por falta de voluntad en el MEF, si hay convicción se sancionarán a los lavadores de activos cuando un poder judicial convencido aplique la ley. ¿Veremos algún día a un capo de cuello y corbata, lavador de activos y cabecilla soterrado del narcotráfico, sentenciado por el poder judicial?. Solo cuando haya verdadera convicción judicial. Por igual, se erradicarán las grandes plantaciones y se podrán declarar “zonas de no coca o amapola” aquellos lugares donde la erradicación sea inmediata si se vulnera la norma y frenar el crecimiento de sembríos ilegales, la interdicción en puertos y caminos conocidos serán más efectivos. Si hay convicción, el responsable político no será solo un coordinador que se pierde en la maraña burocrática, sino alguien con capacidad de decisión por tener rango de ministro o por dirigir un Proyecto Especial con presupuesto propio. Pero nunca como ahora. Si hay convicción, no se capturarán solo “chauchillas” sino a los verdaderos cerebros. Y los gobiernos regionales involucrados no mirarán el problema como extraño a sus responsabilidades. Si hay convicción se puede crear un gran frente contra el narcotráfico, en la región y liderar esa guerra.

    Esta guerra es multidimensional y de recuperación de “cabeceras de playa” controladas por el crimen que mientras más grande son, más costosa será la solución. Algo debe quedar muy claro: nadie solucionará este problema, sino los peruanos. Cualquier ayuda económica externa, solo será eso, una ayuda. Sabemos que hay corresponsabilidad con los consumidores, pero al final el problema en el Perú, es nuestro. Entonces, ningún recurso del estado puede ponerse de perfil, pues la policía sola no será suficiente para esta colosal tarea. Debemos convencernos de la gravedad de la situación y del enorme desafío que esta amenaza plantea a la sociedad, donde jóvenes y niños son los más vulnerables. Es tiempo de tensar fuerzas y mover el engranaje, no de ambivalencias. ¡Cuidado!, pronto puede ser demasiado tarde.

  • Padre de la Patria – Expreso

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    La historia escrita del país, tiene serios vacíos y lo mejor aún está por investigarse. Existen personajes y episodios subestimados o desconocidos y otros –como el caso Iglesias- sobredimensionados. Con ello la nación puede equivocar su verdadero sentido histórico, perder valiosas oportunidades en la creación de valores nacionales o como ya viene sucediendo desde tiempos lejanos, generar tendencias de casi veneración por lo extranjero. Hoy, la pleitesía es mayor si algo o alguien viene de ultramar. Siempre encontramos alguna razón para privilegiar lo externo.

    En nuestro país desorientamos a la población llamando “padres de la patria” a los congresistas con un poco de chacota, y creamos paradigmas imposibles. Padre de la Patria debe ser alguien cuyo legado moral sea vital para logros nacionales y se convierta en fuente de inspiración colectiva que ayude a fortalecer la identidad común en nuestros compatriotas, a la par de potenciar la autoestima nacional.

    El 20 de Junio se cumplieron 200 años del grito de libertad de Francisco Antonio de Zela en Tacna. Lamentablemente solo un puñado de eventos lo recordaron, cuando en cada plaza del Perú debimos ondear banderas para honrar al primer peruano en alzarse contra la dominación realista con una visión libertaria; organizó el primer ejército peruano y creo también la primera bandera de colores azul y blanco en triángulos. El levantamiento de Zela fue aplacado y él condenado a muerte conmutada por prisión en el Real Felipe y luego en Chagres (Panamá), donde falleció en los albores de la proclama de San Martin. Su sacrificio fue la iniciación y surgió de las entrañas del Perú como un desafío a la superioridad material. Pueden criticarse la táctica o la estrategia desde diversas perspectivas pues no hubo éxito inmediato pero el laurel fue iniciar una gesta.

    El grito insurgente de Zela es extraordinario pues fue el primer intento desde el seno del más poderoso bastión realista de la época. El no fue un militar de formación, sino un civil mediano burgués que desafió sus tiempos capturando dos cuarteles realistas y autoproclamándose “Comandante Militar de la Unión Americana”. Su visión alcanzaba al Perú Virreinal y se proyectaba a un horizonte mayor. Más tarde Paillardelli, los Hermanos Angulo y Pumacahua siguieron su legado y lograron formar una Junta de Gobierno dando un paso adelante. La independencia era cuestión de tiempo, la flama había prendido.

    Muchos países de la región vienen celebrando el bicentenario de su independencia y lo hacen a partir de hechos relevantes que iniciaron su camino de libertad. Recordemos como en 1,810 el Cura Miguel Hidalgo, reconocido como el Padre de la Patria mejicana, desde un pulpito lanzó lo que hoy se recuerda como “El grito de Dolores”. La chispa inicial para la causa independentista que culmino en agosto de 1,821. ¿Qué puede diferenciar los propósitos de Zela de los del Cura Hidalgo en México, Artigas en Uruguay, O´Higgins en Chile, Manuel de Céspedes en Cuba o tantas otras personas claves en la historia americana?. Nada. Pero el desdén con que se le recuerda en Perú es grande. No es el caso copiar de otras realidades, pero el paralelo se hace indispensable.

    En el Congreso de la Republica como en muchos lugares, penden enormes oleos de San Martin y Bolívar, importante militares de ese siglo y por eso tenemos decenas de plazas con sus nombres y dos de las más importantes en la capital, son en su honor. Hace falta que entre ellos, se edifique un reconocimiento a quien prendió la chispa que culmino con la libertad del Perú. El congreso de 1,826 declaró a Tacna “Heroica Ciudad” por ser sede del primer grito de libertad y hoy todavía mucha memoria colectiva erróneamente, refiere el noble título al heroísmo tacneño en la Guerra del Pacifico. Si la independencia fue una síntesis de acciones que culminaron en las pampas de La Quinua, debemos reconocer a quien dio el primer grito diez años antes de la proclamación y trece antes del sello en Ayacucho. Este hecho notable en nuestro devenir histórico debe grabarse en la memoria colectiva hasta convertirse en memoria nacional y servir para demostrar que la libertad fue labrada con sacrificio peruano y no solo llegó desde el norte o el sur. Tacna siempre fue heroica y tiene autoridad patriótica para irradiar un mensaje cohesivo a todo el país y merecería ser considerada Cuna de la Independencia Peruana así como Zela ser considerado el Padre de la Patria. Honrar, honra.

  • Elecciones y exclusión social – La República

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    Hay compatriotas que no saben que son peruanos y algunos sabiéndolo sienten que no lo son. Basta con visitar algunas comunidades nativas o campesinas sobre las riveras de los ríos amazónicos, en zonas fronterizas de selva o ubicadas en las cumbres de la cordillera, para confirmarlo. O ser testigos de cómo es que existen grupos de compatriotas que perciben las leyes como imposiciones y no como factores de ordenamiento o regulación de la sociedad que obliga y prohíbe por igual. Es que no todo es igual. Somos una «nación de naciones» en vías de construcción.

    Las recientes elecciones trajeron incertidumbre por los diagnósticos, planes y perspectivas. También confusión con el sube y baja de las encuestadoras y hastío de las estrategias electorales que pintaron una polarización agravante. Vino en el paquete, y esperemos para quedarse, la preocupación por la marginación de millones de compatriotas que ambos candidatos finalistas repitieron como prioridad en sus propuestas. Quizá, sea la mayor contribución en este periodo y la democracia deje de ser solo sinónimo de elecciones.

    Algunas razones para llegar al siglo XXI con bolsones de pobreza extrema, propios del siglo XVIII, son de carácter histórico hereditario y otras de gestión política. Nuestro país nace a la vida independiente y continúa como un Estado ultracentralista que no miró al interior. Lima, sede del poder central, geopolíticamente se encuentra de espaldas al país. Si el mar fue y sigue siendo la más amplia vía de integración al mundo, Lima no irradia influencia, más bien absorbe poblaciones y recursos. Imaginar que Iquitos y otras ciudades no se vinculan con carreteras o ferrocarriles a la capital, agrede al sentido común. A ello debemos sumarle la conducta de caudillos supinos que mutilaron lo que debió ser un lento proceso de integración, enfrentándonos casi siempre por el poder. El poder para hacer y deshacer.

    Perú no tuvo un líder visionario capaz de crear un ideal de país hacia donde la nación pudiese orientarse y el Estado cobre vida. El concepto Estado-nación jamás se construyó y es difícil imaginarlo en un permanente bamboleo político y con abismos de separación y desigualdad social. Hemos tenido y tenemos un Estado hueco, inorgánico, con espasmos ocasionales. Incapaz de adquirir vida, pues tampoco se construyó una verdadera conciencia nacional. No hay fuerzas espirituales colectivas comprendidas y compartidas por todos los peruanos. No hay objetivos nacionales que aglutinen a todos en un solo sentido. Tampoco fuimos capaces de definir el tipo de país y el tipo de Estado que la nación requiere. Un Estado vivo y con conciencia nacional como sustrato habría detectado y sentido propias las desigualdades hace cien años e intentado su solución, pues tenemos enormes recursos y vastedad geográfica.

    La exclusión social no es un tema de interés distintivo de la izquierda. Su solución requiere compromisos sin distingos políticos, ya que no hay fórmula fácil para un problema atávico. La solución, o acaso el inicio de la solución, impone «incluir para incluir» a todos los sectores de la sociedad identificados y comprometidos con la reducción de los «abismos sociales» como escribiera Basadre, que no son solo materiales. Caso contrario se acallarán síntomas y los orígenes del problema subsistirán a los intentos de cualquier gobierno, pero el tiempo marchará en contra. Cualquier acción destinada a reducir la brecha de exclusión social deberá comprender un horizonte definido, a partir del cual la asociación productiva reemplace la ayuda y no se genere conformismo y dependencia. La asociacitividad, ancestral costumbre, debe ser estimulada con apoyo técnico y financiero para que el poblador recupere el sentido de ser el dueño de su destino y mejore su autoestima. La ayuda debe ser un medio y no un fin.

    Asimismo debemos fortalecer la peruanidad en todo el territorio. La educación es irreemplazable. Pero será mejor cuando no se mienta y frustren expectativas como tantas veces. Cuando el Estado llegue a todos los rincones, cuando se enseñe no solo a leer sino a comprender lo que es el Perú y su marcha incesante, cuando se entienda que tenemos un destino común inevitable, cuando las comunidades nativas y campesinas más alejadas sepan que son parte de la agenda. Cuando entendamos que la diversidad cultural puede generar fricciones agudas si no la tratamos bien, o puede ser un motor sinérgico muy potente si hay un liderazgo honesto y comprometido que vigorice la nación. Es decir, no solo pan sino también reconocimiento para que el futuro de muchos no sea el día siguiente. Cerremos el círculo.